La semana pasada tuvimos la tercera visita rutinaria con la matrona. Tensión, peso (y broncota porque he cogido 3 kg en un mes...), inscripción a las clases de preparación al parto que empezaremos seguramente en abril ("ya te llamaremos") y escuchar el corazón de la nena. Esta vez lo encontró al momento (la última vez me asusté un poco porque la granuja se movía bastante y le costó dar con ella...) y se escuchó todo perfecto. Nos comentó el tema de la vacuna del que os hablaba en la entrada anterior y que seguramente optaré por ponerme y nos dio el informe de la última ecografía (de 20 semanas). Salí bastante contenta y animada con un panfletito de un curso de natación para embarazadas muy suave que voy a mirarme seriamente...
Todo bien hasta que este pasado lunes tuvimos que repetir la eco de las 20 semanas por "exploración limitada". Yo que soy primeriza y miedica como yo sola no pregunté cuando me volvieron a citar en tres semanas para repetir la eco el por qué de repetirla... Lo encontré "normal"... Pensé que quizás no se había visto bien por algo concreto, pero conforme lo iba contando a mis familiares más cercanos me iba extrañando más...
Lo dejé pasar hasta este lunes, justamente, al repetir la ecografía. Me acompañó esta vez mi madre, porque le hacía ilusión verla, y volvió a repetirse el episodio. "Exploración muy limitada"... Nuevo control a las 28 semanas... Ahí ya me molesté. ¿Qué significa exploración limitada? ¿Qué no se ve? ¿Hay algo mal? No quise preguntar más por no preocupar a mi madre, pero seguía sin obtener respuesta...
Al día siguiente llamo al ambulatorio por teléfono para preguntar si puedo recoger el informe de la eco... Y después de discutir con la pobre administrativa, consigo cita para mi ginecóloga al día siguiente (ya miércoles). No os explico el drama de mi casa esos dos últimos días, cuando ya me entró la paranoia y empecé a decirle a mi pareja que algo iba mal, que yo sabía que había algo raro pero no me lo decían, que por qué me repetían las ecos y nadie me explicaba nada... He estado dos días llorando a moco tendido.
El miércoles, fui a recoger mi informe y la pesadilla terminó... Mi ginecóloga dice que todo está bien, que le han visto todos los órganos y han podido medir a la niña bien. Que la exploración es muy limitada, es cierto, y que es debido a que tengo grasa abdominal que interfiere en los ultrasonidos del ecógrafo. Que es normal, que no me preocupe y que prefieren hacer otra ecografía antes de la de la semana 34 para ver cómo evoluciona todo.
Salí de la consulta con otra cara, respirando el aire fresco de la calle que, de repente, era muy similar al que te encuentras cuando subes a una montaña...
¿Tanto le costaba a la buena doctora que me hizo las dos ecografías explicarme qué significaba "exploración limitada"?