lunes, 27 de octubre de 2014

Vacunas no financiadas

Durante el embarazo ya había escuchado hablar a otras mamás del dineral que se deja uno en vacunas... Pero la verdad es que ni siquiera me acerqué a una farmacia a preguntar por ellas hasta que me tocó ir a comprarlas para Leire.

Ninguna vacuna es obligatoria, cada familia decide si ponérselas a su bebé o no. La enfermera de mi hija, en la revisión del mes, nos habló de las dos vacunas principales y nos explicó contra qué luchaban... Ella, al no ir mi hija a la guardería en su primer año de vida, solo me recomendaba poner prevenar. Mi pareja apoyaba la moción... Pero yo, que soy hipocondríaca como yo sola, decidí (unilateralmente) ponerle también rotateq. Como siempre digo, me gasto más de 100 € en vacunar a mi perro cada año y no me duele... ¿Cómo me va a doler gastarme el dinero en las de mi niña? Me toca las narices, porque creo que deberían estar financiadas y que una familia no debería gastar en algo así, pero eso ya es otro tema.

En fin, pasemos a las vacunas en sí:

  • Rotateq: Contra el rotavirus, que provoca diarreas graves en neonatos y niños pequeños y sigue siendo causa de muchas hospitalizaciones por gastroenteritis en menores de 5 añitos. Rotateq cuesta unos 69€ (aquí, en mi pueblucho de Barcelona, al menos) y son necesarias 3 dosis. La primera puede ponerse a partir de las 6 semanas (nosotros aprovechamos para dársela en la revisión de los 2 meses) y, las dos restantes deberán estar separadas entre ellas por 4 semanas. La última debería ser administrada antes de los 6 meses. Nosotros terminaremos la semana que viene, en la revisión de los 4 meses. La peculiaridad de esta vacuna es que se administra por vía oral (que se bebe, vaya =P). 
    • Rotarix: Fue la otra opción, pero yo no la he encontrado en farmacias... Así que no sé su precio, pero en teoría y, según la enfermera de la revisión de los 2 meses (que no fue la de mi niña...) sólo eran necesarias 2 dosis.
  • Prevenar 13: Contra la enfermedad derivada del neumococo. En este caso y, como su nombre indica, la vacuna previene 13 cepas de este virus, causante de muchas infecciones, entre ellas neumonía y meningitis. El coste por dosis es de unos 78€ (no lo recuerdo exactamente, pero rozaba los 80€) y dependiendo de cuándo empecemos a administrarla a nuestros hijos, se necesitarán más o menos dosis. Se puede empezar a administrar a los 2 meses y hacerla coincidir con el resto del calendario de vacunaciones sistemáticas (a los 2, los 4, los 6 y los 12 meses). En cambio, a nosotros nos recomendaron intercalarlas... Es decir, empezar a los 3 meses y continuar a los 5, 7 y 15.
  • Varivax: Imagino que la conocemos todos porque ha dado mucho que hablar... Contra la varicela y que tengo entendido que puede ponerse al año. Hay mucha polémica con esta vacuna... Pero más aún por el hecho de haberla retirado de todas las farmacias españolas... Bastante habrá con que no te la cubra la Seguridad Social como para que encima, si la quieres, tengas que ir a buscarla (o comprarla online, que también se puede) a Andorra. Esta vacuna no es algo que tengamos en mente ponerle a la nena ahora, aunque yo lo pienso de vez en cuando y me dan ganas de conseguirla... Si bien es verdad que la varicela es una enfermedad común y que acaban pasando casi todos los niños, se escuchan algunos casos en los que se complica la enfermedad y te pone los pelos de punta... Yo la pasé con 5 años, se la pegué a mi hermano recién nacido y, el que sin duda lo pasó peor, fue mi padre, que la pasó con 32 años y estuvo malísimo. Creo que el precio de la vacuna rondaba también los 68€ y son necesarias dos dosis.
  • Vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), solo para mujeres. Me lo dejaron caer en el hospital, aunque en teoría la vacuna está destinada a niñas a partir de 12-14 años que no hayan iniciado las relaciones sexuales. Creo recordar que el precio de la vacuna rondaba los 160€ y eran necesarias 3 dosis (todo esto lo digo de memoria, no me hagáis mucho caso). Es algo que me preocupó bastante, pues este virus es el causante del cáncer de cérvix. Es, desde luego, un tema para tratar a parte y más documentada, pero aún me pilla un poco lejos para mi niña (para mí aún he leído que me puedo vacunar, pero que lo más seguro es mantener relaciones sexuales con una única pareja y, de momento, tengo pensado seguir el tratamiento =P). La dejo aquí para que conste como vacuna "de pago".

viernes, 24 de octubre de 2014

Ya ha pasado un año...

Ya ha pasado un año desde aquella mañana en la que me levanté dispuesta a descartar un embarazo, pues tenía un retraso de más de dos semanas y llevaba días encontrándome mal. Quería asegurarme de que no estaba embarazada para poder tomar Primperan, que siempre ha sido mi salvación frente a las náuseas. El día anterior me había llegado un paquetito con 10 test de embarazo que compré en lidertest por unos 10€.
Solo me hizo falta uno:


Se marcó al momento y me dio un vuelco el corazón. La verdad es que no esperábamos que viniera tan pronto... De hecho, queríamos esperar a empezar "la búsqueda oficial" después del verano 2014 (es decir, ahora). El perro habría dejado de ser tan cachorro y creímos que no nos iba de un añito. Peeeero... Yo convencí a mi maridin para dejar de poner medios ya entonces, alegando que un embarazo no suele llegar tan rápidamente como en el cine americano y que hay parejas que se tiran muchos meses de búsqueda... Pues a nosotros nos llegó a la primera. Después de ver la imagen, el sentimiento de culpa:

Estaba embarazada de casi 7 semanas (de esto me enteré más tarde...)! Me enteré tardísimo porque, como no me lo esperaba y había tenido ese mismo año una regla muy irregular, no le di importancia... Ese fin de semana, hasta bebí sangría! (Este hecho me torturó medio embarazo!) Y a principios de octubre, hasta habíamos viajado a Valencia, a la Ciudad de las Artes y las Ciencias y visitado "la sala de la electricidad", donde recomendaban esperar fuera a mujeres embarazadas y personas con marcapasos... Recuerdo haberle preguntado a mi pareja con recochineo si yo podía entrar...

En fin, una pequeña entrada, más para mí, para recordarme a mí misma que ya hace un año de mi positivo tardío, y lo rápido que pasa el tiempo... Pues un año después, ya tengo aquí conmigo (ahora mismo dormida en mi cama) una princesa que esta semana ha cumplido 4 meses...

miércoles, 15 de octubre de 2014

Calendario de vacunaciones en Cataluña 2014

La semana que viene Leire cumplirá 4 meses, así que ya hace casi dos meses que empezamos con ese inquietante mundo de las vacunas...! El calendario de vacunaciones sistemáticas de este 2014 vendría a ser algo así:

  • 2 meses: Dos pinchacitos contra un cóctel de enfermedades de lo más variado... Difteria, tétanos, tos ferina, polio, Haemophilus influenzae tipo b, hepatitis B y, por último, meningococo C.
  • 4 meses: Repetimos tooodas las anteriores, excepto la antimeningocócica C conjugada.
  • 6 meses: Repetimos las vacunas administradas a los 2 meses.
  • 12 meses: Una pausa de 6 meses para pasar a vacunar contra la hepatitis A, rubeola, sarampión y parotiditis.
  • 15 meses: De nuevo contra la enfermedad por meningococo C.
  • 18 meses: La vacuna cóctel de los 2 meses pasa a ser pentavalente (pues no incluye la antimeningocócica C conjugada ni la hepatitis B).
  • 4 años: Contra sarampión, rubeola y parotiditis.
  • 6 años: Únicamente DTPa (Difteria, tétanos y tos ferina) y hepatitis A.
  • 12 años: Antimeningocócica C conjugada y, en teoría, a los niños que no hayan pasado la varicela, se les administra también la vacuna.
  • 14 años: Y, por último, de nuevo contra el tétanos y la difteria.
Como duermo poco y soy lista como yo sola, he ido copiando las vacunas que figuran en el carnet de salud de mi hija... Sin tener en cuenta que seguramente en Internet habría mil tablas como la que tengo yo impresa... Ya que lo tengo escrito, lo dejo, pero adjunto una imagen que, en este caso, vale más que todas mis palabras! En los próximos días... Vacunas no financiadas, para completar el calendario.



martes, 7 de octubre de 2014

Revisión 2 meses de Leire

Mi princesa tiene ya 3 meses y medio, pero estos dos últimos meses no me ha dejado mucho tiempo libre, la verdad... La niña no duerme durante el día ni por casualidad (ahora lleva 25 minutos y ya es un logro!!) y por la noche se despierta muchísimo... (Qué lejos quedan aquellas primeras noches en que dormía 5 y 6 horas seguidas!). En fin, un resumen de la revisión de los dos meses.


  • Enfermera y pediatra de guardia: Al ser pleno agosto, ni la enfermera ni la pediatra que tenía mi niña asignadas estaban presentes en su revisión. Si yo ya tenía alguna queja de la pediatra de mi hija, la enfermera de guardia... una pasota total y la pediatra ni os cuento...
  • Control de peso y talla: Con 2 meses, Leire pesaba 4,500kg y medía 57 cm. Lo que significa que en un mes solo había ganado 225 gramos y había crecido 4,5 cm. Como madre primeriza (y tanto...), pregunté si no era muy poquito peso y al recibir un rotundo "no" por respuesta, lo dejé correr... Hasta la vuelta del grupo de apoyo a la lactancia materna, que "cerró" en agosto.
  • Primeras vacunas: Leire recibe sus dos primeros pinchacitos... Llora histérica por el susto, pero al cogerla en brazos se calma enseguida. Nos recomiendan darle un poquito de apiretal si le sube la fiebre o si está muy irritable... Al final, lo único que notamos es que está mucho más empalagosita.
  • Derivación al traumatólogo: En la revisión del mes, la enfermera vio que Leire tenía tendencia a girar la cabeza siempre hacia el mismo lado y en la revisión de los dos, nos contaron que efectivamente seguía con esa tendencia y que movía un brazo menos que otro... Así que nos dieron un volante para el traumatólogo, pero eso ya va en otra entrada... 

Por lo demás, todo igual, la nena cada vez más espabilada y simpática... Y preciosa, qué voy a decir yo...


viernes, 8 de agosto de 2014

El chupete: ¿amigo o enemigo?

Era mucho mucho el miedo que le tenía yo al chupete... Durante las clases de preparación al parto insistieron en que no recomendaban que el bebé usara chupete durante su primer mes de vida para lograr una lactancia materna exitosa. Pese a todo, metí dos chupetes y una cadenita en la canastilla "por si acaso". 
Obviamente, con el pánico que le tenía yo a tan vil objeto no lo usamos durante la estancia en el hospital, aunque la nena me dio dos noches de aquellas en las que acabas con un tic en el ojo y una risita histérica.
Tal era mi convencimiento que me costó varias discusiones con mi madre y mi suegra.

Pero todo cambió una noche, cuando Leire tenía poco más de dos semanas de vida... 
Creo que ya he comentado que durante las primeras semanas la lactancia no fue nada agradable... Me salieron unas grietas horribles y durante esos días dar el pecho era un infierno... Pues la niña solo se calmaba cuando estaba en pecho... Como digo, aquella fatídica noche, a las 2:30h, superada por el dolor, la desesperación y hasta por un poquito de sueño, mandé al padre de la pobre niña a coger un chupete de la cajita que había metido en uno de los cajones del armario, teniendo la creencia ya de que no los usaría en la vida. Le indiqué cómo debía esterilizarlo y minutos después volvía a nuestra habitación. Aquél chupete obró un milagro: Leire se quedó dormida en cuestión de segundos. Yo, que seguía recelosa, esperé a que el sueño fuese más profundo para quitarle el chupete de la boca y volví a guardarlo en su estuchito sagrado.

A día de hoy, la niña lleva el chupete colgado de una cadenita con su nombre que le regaló su tía y lo usamos en momentos puntuales, porque la calma muchísimo. Debo añadir también que una vez superado el problema que tuvimos con la lactancia desde el minuto uno por un mal agarre de la nena, el uso del chupete no ha provocado ningún cambio y estamos divinamente. A parte de este, el resto de inconvenientes que veo aparecen debido al uso prolongado del chupete y recomiendan quitarlo al año. 

Espero que no tengamos mayor problema para quitarlo más adelante, pues cada día noto que lo necesita menos... Generalmente para dormirse por la noche, y suele escupirlo ella sola al rato.


lunes, 28 de julio de 2014

Puerperio

No me puedo quejar, la verdad, no he tenido un postparto malo.
Solo he tenido que lidiar con "3 o 4 puntos" debido a un pequeño desgarro durante el parto. Lo escribo entre comillas porque mientras yo miraba embelesada a mi niña y buscaba desesperada la mirada de su padre, escuché a las ginecólogas murmurar entre ellas "3 o 4" por dentro... "3 o 4 por fuera..." Así que en realidad ni fueron 3 ni fueron 4, pero tampoco quise preguntar cuántos puntos me dieron... Preferí no saberlo :P
La primera noche sangré muchísimo. Tanto, que llegué a preocupar a la enfermera que me ayudó a ir al baño la primera vez "por si me mareaba por la pérdida de sangre". A partir de la mañana siguiente, todo se reguló.

Una vez en casa, lo dicho, la tirantez de los puntos, con algunos episodios de dolor pero que pude interceptar con un paracetamol cada 8 horas (tenía vía libre (y receta!) para intercalar un ibuprofeno entre paracetamoles, pero no quise abusar).
Sumo también un dolor brutal de espalda... Imagino que los dos días que pasé en la camilla del hospital pasaron factura... Y un ligero pero molesto hormigueo que nacía en la zona donde me pincharon la epidural y me recorría la espalda en diagonal hacia arriba. Curioso, pero no le di más importancia y desapareció a los pocos días.

Otro tema a tratar a parte... El peso. Estoy a 3kg de volver a lo que pesaba cuando me quedé embarazada (y ya tenía unos cuantos kg de más entonces...!). Cogí más de 15kg en el embarazo, así que haber perdido más de 12kg este mes habiendo comido todo lo que he querido, está muy bien... Ahora que la cosa está algo más tranquila y que creo que la niña puede llegar a dejarme cocinar algunos ratos, tengo que empezar a planificar los menús como antes o no bajaré de peso nunca más :P

Me tenían realmente preocupada la caída de cabello, las uñas quebradas (aunque poco me importan ahora que las llevo cortísimas por miedo a arañar a la nena) y un sin fin de cambios hormonales en mi cuerpo que nos comentaron en las clases de preparación al parto... Pero por suerte, aquí todo sigue igual.


viernes, 25 de julio de 2014

Primeras revisiones de Leire

Leire tiene hoy 35 días de vida y hemos tenido una serie de revisiones con la enfermera de pediatría y solo una con la pediatra. Antes de su primera revisión, y con solo 5 días, bajé al ambulatorio para pedir la baja por maternidad para entregarla en la Seguridad Social (trámites aquí) y, mientras esperaba a la auxiliar de ginecología, me crucé con mi matrona, que me había llevado todo el embarazo. Justamente tenía un hueco libre y me hizo pasar a su consulta para preguntarme cómo me encontraba, cómo me había ido el parto y si estaba con lactancia materna. Al ser la respuesta afirmativa, me preguntó si había tenido dificultades... Momento que aproveché desesperada para contarle lo mucho que me dolía cuando se enganchaba la niña al pecho y confesarle avergonzada que no sabía colocármela sentada, que en el hospital me habían ayudado a ponérmela estando ambas recostadas en la cama... Ella, que es una gran profesional (lleva el grupo de lactancia de mi ambulatorio) y que se desvive por nosotras, me ayudó a colocarla de forma correcta estando sentada y me trajo un cojín de lactancia (yo ya tenía el mío, pero no había tenido ocasión de probarlo) que me dio la vida. Nuestros momentos difíciles con la lactancia no acabaron ahí, pero me fue muy útil. Aprovechó para ofrecerme la posibilidad de pesarla si esperaba a que ella atendiera la visita que tenía programada. Mi niña salió del hospital el lunes 23 de junio con 3,360kg y el miércoles 25 pesaba 3,590kg (no es fiable, porque no la desnudamos del todo, pero garantizamos que al menos había estado cogiendo peso, que era lo que nos preocupaba y queríamos saber).


  • Primera revisión con enfermera y pediatra: A los 12 días de vida (una semana después de que la pesara mi matrona) tuvimos la primera revisión con la enfermera y la pediatra de la niña (aún no sabíamos que serían las "definitivas" porque no las teníamos asignadas). Control de peso y altura por parte de la enfermera y de reflejos por parte de la pediatra. Ha cogido casi 400 gramos en una semana, cosa que a mí me parece una burrada...
  • Control de peso una semana después: Me pesan a la niña y salta la alarma... Solo ha cogido 40 gramos en toda la semana. Me preguntan con insistencia sobre las tomas que hace, cuánto rato está el pecho, si se queda dormida... La enfermera insiste en que no me preocupe, que volverán a vernos en dos días para ver si coge peso... Si se mantiene o pierde, empezarán las analíticas de orina. Pregunto si pudo haber un error en el peso de la semana anterior, que ya me extrañó que cogiera tanto de golpe y yo sigo notando que la niña engorda, que tiene hasta más mofletes...
  • Nuevo control de peso dos días después: Leire ha ganado 65 gramos en dos días, pesada desnuda como siempre y en la misma báscula que dos días atrás. Claramente hubo un error en la primera revisión de la niña (los pesan desnudos, sobre una toalla... pienso que con las prisas debieron pesar la toalla también). Esta vez, ya que nadie me hizo caso en la primera revisión, vuelvo a preguntar por la famosa vitamina D que he visto que están recetando a todos los recién nacidos de mi alrededor. Me pasa con la pediatra que hay en la sala de al lado para que me imprima la receta y me explica que deberá tomarla de 4 a 6 gotas diarias y ya que verán hasta cuando.
  • Revisión del mes: Volvemos con la enfermera. Vuelve a pesarla y esta vez también a medirla, vuelven a comprobar los reflejos y nos indica que tenemos que mantenerla unos minutos boca abajo sobre la cama para que ella misma vaya levantando la cabecita. Hablamos de las vacunas que no cubre la Seguridad Social. Me pregunta con quién se quedará la niña cuando empiece a trabajar. Como de momento no irá a la guardería, solo me recomienda Prevenar 13, la vacuna contra la meningitis por neumococo, aunque me comenta que existe también Rotateq, contra el rotavirus. Nosotros tenemos todo este mes para pensar seriamente qué hacemos con estas vacunas, y cuándo empezamos a ponerlas (porque con lo aprensiva que soy yo, se las pondremos... vacuno a Dante cada año y no me duele...).
Os dejo un gráfico cutre rápido del peso de Leire (no he añadido el peso que me dio la matrona ni el que se supone que estaba mal =P) y de su altura.