viernes, 4 de julio de 2014

El inicio de nuestra lactancia

Teníamos claro que queríamos intentar establecer una lactancia materna (en principio exclusiva) con nuestra recién nacida. 

Leire nació a las 23:08 del viernes 20 de junio y durante esa noche, mientras la niña lloraba desconsolada intentamos que se enganchara al pecho ayudados (pobres de nosotros) por una enfermera, que me recomendó que probáramos estiradas sobre la cama, que nos resultaría más cómodo a ambas. 

Al segundo día, conseguimos que la niña pasara de pegar tres chupetones y soltarse a engancharse y hacer tomas de 5-10 minutos. Las enfermeras insistían en que no la dejara más de 3 horas sin ofrecerle el pecho, incluso por la noche. Aunque el drama era intentar hacer que comiera durante el día... Estaba tan tan tan dormida que tuvieron que medirle el azúcar para confirmar que tuviera reservas y finalmente me dijeron que podía pasar 4-5 horas sin comer, pero que insistiera, que le quitase ropita y le tocase los pies para espabilarla.

No recuerdo cuándo aparecieron las grietas... Como digo, Leire nació un viernes y al miércoles siguiente ya estaba yo con mis pezones doloridos y aprendiendo a dar de mamar sentada guiada por mi matrona. Los jueves tenemos grupo de apoyo a la lactancia materna en mi ambulatorio... Ayer no pude ir porque tenía cita en la Seguridad Social para seguir con los trámites de nacimiento de la niña (que merecen una entrada a parte... ¬¬), espero poder acercarme esta semana y ver si finalmente corregimos la postura y eliminamos las grietas... 

Por lo demás, todo genial. La niña está cogiendo bastante peso (yo creía que incluso demasiado!) y por las noches es un lujo. Ya nos han dicho que no es necesario despertarla por la noche (a no ser que pase muchas horas sin comer). Pero se despierta ella solita sobre las 4-5 de la madrugada y de nuevo sobre las 8 de la mañana, come y vuelve a dormirse, así que encantada.


viernes, 27 de junio de 2014

Crónica de un parto anunciado

Programo esta entrada para que salte a las 23:08 horas... Porque soy una romántica y a esa hora hará una semana que mi niña vino al mundo.

Una semana, siete días, ciento sesenta y ocho horas... 

Aquella mañana nos levantamos temprano. Creo recordar que eran las 6:30 de la mañana... Mi maridito y yo nos duchamos aún con los ojos cerrados... Habíamos pasado la noche en urgencias porque la niña no se movía y nos habíamos acostado cerca de las 2 de la madrugada... Lo ideal teniendo monitores a las 8:00h de la mañana siguiente =P 
En el coche, camino al hospital, con las canastillas en los asientos traseros (nos recomiendan llevarlas a monitores por si nos quedamos ingresadas), me doy cuenta de que llevo la cartilla del embarazo, pero que no he cogido la carpetita donde llevo todos los informes con las ecografías y las analíticas... Si damos la vuelta llegamos tarde... Decidimos seguir, en todo caso siempre podemos volver a buscarla, ¿no? 

8:10h pasamos a monitores: a la matrona que me pone las correas solo le hace falta ver dos contracciones en el monitor y escucharnos explicar que he pasado la noche con contracciones cada 6 minutos y una visita a urgencias para decidir hacerme un tacto y ver cómo está la cosa. "Bueno, estás de parto". Estupendo, y yo sin carpeta.

8:30h sala de dilatación: vuelven a dejarme conectada a monitores para seguir viendo la intensidad y la frecuencia de las contracciones. Vuelve la matrona para decirme que pasarán en breve los ginecólogos a explorarme y decirme si me quedo o no ingresada.

09:50h el ingreso: tacto doble (lo único que me ha fastidiado del hospital universitario donde he dado a luz... =P) para confirmar que estoy dilatada de 4cm y con contracciones regulares. Me piden la famosa carpetita para empezar el historial... Me toca enviar a mi marido a casa a buscarla. ¿Lo malo de esto? Mi suegra, que lleva una semana en mi casa esperando que me ponga de parto... Si mi chico tiene que explicarme a mi suegra que no va a ir a trabajar y que yo no voy a volver en las próximas horas, se lo tengo que explicar yo a mi madre. Por más que insistí en que estaría horas y horas de parto se plantó allí a las 2 horas, aún sabiendo que no podría verme ni estar informada de lo que pasaba más allá de la sala de espera.

10:15h dilatando que es gerundio: una matrona residente que acaba de empezar el turno se me presenta, me cuenta que pasaremos el día juntas (termina el turno a las 21h) y me ofrece una pelota de pilates y quitarme el monitor para que pueda pasear con mi sexy bata blanca con el culete al aire por la sala de dilatación.

15:30h aparición de la otra matrona: mi chico ha aprovechado que han vuelto a colocarme los monitores y estoy tranquila para ir a comer con mi madre. Como digo, aparece mi otra matrona y me explica que misteriosamente las contracciones se han parado y que ayudaría bastante el hecho de romperme la bolsa... Acepto con resignación y creo que es el momento más doloroso que recuerdo del día. Me avisan de que me llevan a sala de partos.

16:15h oxitocina...: Definitivamente las contracciones se han parado, así que el único remedio que parece quedar es abrir el gotero de oxitocina... Me comentan que me van a entrar contracciones cada vez más frecuentes e intensas.

20:15h más oxitocina: parece que el gotero falla... después de haberme subido al máximo la oxitocina y haber cambiado el gotero, me lo desconectan durante 20 minutos para volver a empezar...

20:40h epidural: ahora sí parece que las contracciones vuelven, yo las noto con la misma intensidad que las de la noche anterior y esa mañana... La matrona me advierte de que van a subir de intesidad y frecuencia (esta vez en serio :P) y que puedo pedir epidural cuando quiera, que estoy dilatada de 7cm pero que la cosa va lenta y me sobra tiempo para ponerla. Pido que venga el anestesista (ya comenté que me daba pánico, pero estaba tan cansada que lo agradecí enormemente...).

21:30h cambio de matrona: las dos matronas que han estado conmigo todo el día terminan el turno. Llega la nueva matrona de guardia. La anterior se despide diciéndome que la niña nacerá en verano (es decir, que ya no nacerá esa noche).

22:30h aparecen las ginecólogas: somos dos embarazadas de parto en paritorios separados por un pasillo estrecho... me sacan las perneras y me levantan las piernas para decirme que estoy completa y que podemos empezar a empujar. Me mareo, me ponen oxígeno... Yo insisto en que es por el hambre (no desayuné pensando que iba a monitores y volvía a casa...) y me toman el pelo... Me dejan descansar y vuelven.

23:08h después de tres rondas de un par de pujos cada una, Leire termina de salir, sin llorar. Me la ponen en el pecho envuelta en una manta y la que rompe a llorar soy yo. No me entero de que sale la placenta (ni me acordaba de que tenía que salir) hasta que me la enseñan (una imagen bastante desagradable, pero bueno...). Hay un "pequeño" desgarro... Tienen que darme tres puntos por dentro y otros tres por fuera... Pero ya me da igual, noto que me cosen, pero solo tengo ojos para mi niña, que tiene unos ojazos oscuros que me roban el corazón al instante.

Una semana después, sentada en el sofá de mi casa con mi niña dormida en la minicuna, escribo para contar la crónica de un parto sin mucha complicación, que a mí se me pasó bastante rápido y que recuerdo con cariño por el trato recibido por parte de todo el equipo (incluido el camillero!).

Una semana un tanto amarga porque, como comentaba, tengo a mis suegros en casa... No he tenido la intimidad que yo quería y necesitaba... Esos momentos con mi hija recién nacida y mi pareja... Es lo único que me pesa, porque sé que esta semana no la voy a recuperar. Entiendo que es su nieta (la primera, además) la que ha nacido y que quieran estar con ella, pero me quedará siempre esa espinita... También me pesa que insistan con temas que ya hemos hablado y de los que he dejado clara mi opinión. No voy a ponerle chupete a mi hija (de momento) porque no quiero. La primera vez expliqué por qué. Pero ahora ya es porque no quiero... Y así con todo... En fin.

De momento estamos con lactancia materna exclusiva. La niña es un ángel desde que estamos en casa... En el hospital nos dio un par de noches entretenidas a base de llantos :P Y yo me recupero de los puntos, que me duelen aún, pero tiempo al tiempo (espero). 

lunes, 16 de junio de 2014

Semana 40

Parece que mi niña se ha enterado de la calor que está haciendo estos días por Barcelona y se niega a venir al mundo aún... Yo estoy ya de 40+3 semanas y sin rastro de tapón mucoso (aunque la matrona me repite una y otra vez que puedo haberlo ido soltando poco a poco y por eso no me he dado cuenta...) ni contracciones... 

Esta última semana he pasado dos días por el hospital:


  • Miércoles, 11 de junio, 00:30 ~ 03:30: Decidí visitar urgencias por segunda vez durante mi embarazo porque, justo a medianoche, antes de acostarme, decidí hacer una serie corta de los ejercicios que hago en la pelota de pilates y empecé a notar la ropa interior húmeda... Me había pasado unos días atrás, pero lo asocié al aumento de flujo que la matrona me comentó que tendría... De todas formas, noté líquido, más que flujo, y empecé a mosquearme pensando que podía haber una fisura en la bolsa... Sumado a que la niña había estado bastante quietecita durante la tarde, me fui para el hospital. Después de una eco y un tacto (donde aprovecharon para decirme que estaba dilatada de 2cm) y que la bolsa parecía íntegra, me llevaron a monitores. Contracciones ni una, para variar, pero la frecuencia cardíaca de la niña estuvo un rato rondando valores más altos de lo normal... Así que allí se mosquearon ellas y decidieron hacerme una analítica de sangre para descartar una posible infección. Finalmente, después de casi 3 horas conectada al monitor, llegó el resultado de la analítica: todo bien, vete a casa a descansar y vuelve el viernes para los monitores que tenías programados.

  • Viernes, 13 de junio, 09:20 ~ 10:45: Primera visita a monitores, justo el día de mi FPP. Después de 45 minutos esperando, me hacen pasar a la habitación con una de las chicas con las que coincidí en las clases de preparación al parto. Ambas cumplimos ese día nuestras 40 semanitas y ninguna contracción por parte de ninguna. Media horita conectada al monitor y para casa. La niña está bien y yo no tengo ni una contracción. Hablo con la matrona y me vuelve a recalcar que no es apropiado provocar un parto y que tendrán que esperar a que me ponga de parto yo... O al día antes de cumplir las 42 semanas (26 de junio), que sería cuando ingresaría para finalmente provocarlo y no quedarme embarazada de por vida... Me dan cita para monitores en una semanita... Tengo que volver el viernes 21.
En fin... Seguimos a la espera... Voy a seguir limpiando y recogiendo la casa y, estos días, almacenando comida para meter en el congelador, aunque con mi suegra en casa (que llega hoy), no creo que nos falte comida hecha durante las próximas semanas :P


jueves, 5 de junio de 2014

"¿Aún no...?" La eterna pregunta

Llevamos 5 días de junio y parece que todo el mundo debe tenerme marcada en el calendario, porque ha sido pasar la página y empezar a lloverme llamadas y mensajes diarios...

Pero la gente no pregunta si me encuentro bien, si necesito alguna cosa, si quiero tomarme un granizado fresquito... Pregunta si aún no ha llegado el gran momento, si no tengo contracciones... Y lo peor viene tras mi respuesta... "Todo igual". Entonces llega la decepción, las conjeturas, las experiencias de cada uno... "Pues a mí se me adelantaron todos..." "Pues la hija de la vecina del 5º acaba de tener al suyo dos semanas antes de salir de cuentas". Y finalmente, la sentencia: "Tienes que caminar más" "Deberías probar a subir o bajar escaleras" 

Empiezo a estar cansada de la actitud de amigos y familiares. ¿Cuál es el problema? ¿Creen que no les avisaré llegado el momento? Pues la verdad es que me dan ganas de irme al hospital con mi pareja y avisar cuando estemos en casa. Porque si aún no ha nacido la niña y ya estamos así, no quiero pensar en las visitas para conocerla... ¿Y si paso de las 40 semanas? Igual lo próximo son acusaciones... Será que la culpa es mía y que estoy reteniendo a la niña...



En fin... Dejando el tema a un lado, la visita con la matrona de ayer tampoco me animó mucho... Tengo monitores el día 13 (mi FPP) y "ya iremos viendo". ¿Qué pasa si para entonces no me he puesto de parto? Pues nada, esperaremos casi a la semana 42 para inducirlo... Pensaba que sabiendo que la niña está en percentil 78 y que la semana pesada calculaban que pesa 3,4kg no esperarían tanto para inducirlo... Porque yo tendré muchas cosas, pero contracciones ni una... Ni rastro del tapón mucoso ni de ningún otro síntoma que me haga pensar en que el momento del parto está cerca... Seguiremos a la espera...

viernes, 30 de mayo de 2014

Semana 38

Estamos ya a 14 días de mi FPP... Aunque cada día tengo un poco más claro que esta niña está muy cómoda donde está y que tardará algo más de lo esperado en salir a conocer mundo... (lo entiendo, pero ya no lo comparto!). Me he pasado medio embarazo pensando que se adelantaría y, al final, parece que no será así... No tengo ningún síntoma que me haga pensar en que el parto está cerca...

Estas últimas semanas se están viendo marcadas por varios síntomas nuevos:

  • Ardores de estómago: Había tenido durante el último trimestre, pero de forma muy ocasional... Ahora son el pan de cada noche...
  • Dolores de espalda: Especialmente cuando estoy completamente tumbada boca arriba (es decir, cuando me acuesto, vaya). Si al drama de encontrar una postura adecuada para pasar la noche (ya no digo dormir!) le sumamos los ardores, tenemos el planning completo...
  • Tirantez en la barriga y pérdida de equilibrio! El tamaño de mi barriga empieza a dar mucho miedo y supongo que el peso hace que, cuando llevo mucho rato de pie, tenga la sensación de que me voy a caer hacia delante en cualquier momento =P
  • Obsesión por el orden y la limpieza: Imagino que derivado del famoso "síndrome del nido"... Quiero muchísimo a mi perro, pero estos días estoy desesperada con la cantidad de pelo que suelta... Mi nueva mejor amiga es mi escoba... De hecho, en el tiempo muerto que no estoy limpiando estoy pensando cómo tenerlo todo recogidito (mi madre está flipando conmigo, siempre he sido un desastre en estos temas!)... Y acabo haciendo cosas como cestas para los pañaletes y cosas así:
En realidad la cestita es más alta, pero el ángulo de la foto engaña!

Por otro lado, el lunes de esta semana tuvimos la repetición de la ecografia del tercer trimestre... La niña sigue siendo grandota... De 37`+3 estaba en percentil 78 (en la semana 34 estaba en percentil 85...!). Me comentaron que no me preocupara, que aunque la niña es grande no es lo que ellos llaman un "macrosoma" y que puede que no llegue a los 4kg (mamma mía) y que, obviamente, también hay un margen de error con el ecógrafo de 400 grs (esperemos que no para más!!). 

En definitiva, tengo que volver el miércoles con la matrona para que revise los resultados de la ecografía y en principio la siguiente cita será para monitores, directamente el 13 de junio (mi FPP)... 
Esto se va acabando...

viernes, 9 de mayo de 2014

Semana 35

Después de las vacaciones que me he tomado (ha coincido la Semana Santa, una visita de mis suegros, mucho mucho calor y más fatiga física y pereza...), me planto ya en la semana 35...

Ahora sí que hay que empezar a tenerlo todo preparado, sobretodo porque el lunes tuvimos la última ecografía y resulta que Leire parece que viene grandota... Estaba de 34+3, pero sus medidas correspondían a la semana 36 de gestación y calculaban que pesaba 2,7kg! Voy a tener que cambiar algo de ropa de la canastilla para meter ropita de 1 mes... 

En definitva, ya tenemos las minicunas montadas (una para cada planta, vivimos en un dúplex), el carrito montado, la canastilla y el bolso listos y el sacaleches elegido (de momento, esperamos no volver a cambiar de opinión!), aunque esperaremos a ver cómo va todo justo después del parto para comprar el sacaleches y las bolsitas para congelar la leche extraída (aunque para esto último tampoco tengo prisa, pues imagino que hasta los dos meses no empezaré a congelarla).


Estos días estoy bien entretenida con mi síndrome del nido, lavando ya toda la ropa, las sábanas y la ropa de cuna de la nena, asistiendo rigurosamente a las clases de preparación al parto y a la visita guiada del hospital donde daré a luz e intentando que la casa esté impecable (con un perro que suelta tanto pelo como el nuestro es difícil... y si a eso le sumamos que tengo que pararme a descansar cuando barro entre habitación y habitación... Pues la verdad es que sí que entretiene bastante =P La verdad es que a estas alturas, y por mucho que me guste estar embarazada, el cansancio y las ganas de conocer ya a la niña hacen que estas últimas semanas sean un poco pesadas... Pero supongo que luego lo echaré de menos, así que no me quejo.