lunes, 28 de julio de 2014

Puerperio

No me puedo quejar, la verdad, no he tenido un postparto malo.
Solo he tenido que lidiar con "3 o 4 puntos" debido a un pequeño desgarro durante el parto. Lo escribo entre comillas porque mientras yo miraba embelesada a mi niña y buscaba desesperada la mirada de su padre, escuché a las ginecólogas murmurar entre ellas "3 o 4" por dentro... "3 o 4 por fuera..." Así que en realidad ni fueron 3 ni fueron 4, pero tampoco quise preguntar cuántos puntos me dieron... Preferí no saberlo :P
La primera noche sangré muchísimo. Tanto, que llegué a preocupar a la enfermera que me ayudó a ir al baño la primera vez "por si me mareaba por la pérdida de sangre". A partir de la mañana siguiente, todo se reguló.

Una vez en casa, lo dicho, la tirantez de los puntos, con algunos episodios de dolor pero que pude interceptar con un paracetamol cada 8 horas (tenía vía libre (y receta!) para intercalar un ibuprofeno entre paracetamoles, pero no quise abusar).
Sumo también un dolor brutal de espalda... Imagino que los dos días que pasé en la camilla del hospital pasaron factura... Y un ligero pero molesto hormigueo que nacía en la zona donde me pincharon la epidural y me recorría la espalda en diagonal hacia arriba. Curioso, pero no le di más importancia y desapareció a los pocos días.

Otro tema a tratar a parte... El peso. Estoy a 3kg de volver a lo que pesaba cuando me quedé embarazada (y ya tenía unos cuantos kg de más entonces...!). Cogí más de 15kg en el embarazo, así que haber perdido más de 12kg este mes habiendo comido todo lo que he querido, está muy bien... Ahora que la cosa está algo más tranquila y que creo que la niña puede llegar a dejarme cocinar algunos ratos, tengo que empezar a planificar los menús como antes o no bajaré de peso nunca más :P

Me tenían realmente preocupada la caída de cabello, las uñas quebradas (aunque poco me importan ahora que las llevo cortísimas por miedo a arañar a la nena) y un sin fin de cambios hormonales en mi cuerpo que nos comentaron en las clases de preparación al parto... Pero por suerte, aquí todo sigue igual.


viernes, 25 de julio de 2014

Primeras revisiones de Leire

Leire tiene hoy 35 días de vida y hemos tenido una serie de revisiones con la enfermera de pediatría y solo una con la pediatra. Antes de su primera revisión, y con solo 5 días, bajé al ambulatorio para pedir la baja por maternidad para entregarla en la Seguridad Social (trámites aquí) y, mientras esperaba a la auxiliar de ginecología, me crucé con mi matrona, que me había llevado todo el embarazo. Justamente tenía un hueco libre y me hizo pasar a su consulta para preguntarme cómo me encontraba, cómo me había ido el parto y si estaba con lactancia materna. Al ser la respuesta afirmativa, me preguntó si había tenido dificultades... Momento que aproveché desesperada para contarle lo mucho que me dolía cuando se enganchaba la niña al pecho y confesarle avergonzada que no sabía colocármela sentada, que en el hospital me habían ayudado a ponérmela estando ambas recostadas en la cama... Ella, que es una gran profesional (lleva el grupo de lactancia de mi ambulatorio) y que se desvive por nosotras, me ayudó a colocarla de forma correcta estando sentada y me trajo un cojín de lactancia (yo ya tenía el mío, pero no había tenido ocasión de probarlo) que me dio la vida. Nuestros momentos difíciles con la lactancia no acabaron ahí, pero me fue muy útil. Aprovechó para ofrecerme la posibilidad de pesarla si esperaba a que ella atendiera la visita que tenía programada. Mi niña salió del hospital el lunes 23 de junio con 3,360kg y el miércoles 25 pesaba 3,590kg (no es fiable, porque no la desnudamos del todo, pero garantizamos que al menos había estado cogiendo peso, que era lo que nos preocupaba y queríamos saber).


  • Primera revisión con enfermera y pediatra: A los 12 días de vida (una semana después de que la pesara mi matrona) tuvimos la primera revisión con la enfermera y la pediatra de la niña (aún no sabíamos que serían las "definitivas" porque no las teníamos asignadas). Control de peso y altura por parte de la enfermera y de reflejos por parte de la pediatra. Ha cogido casi 400 gramos en una semana, cosa que a mí me parece una burrada...
  • Control de peso una semana después: Me pesan a la niña y salta la alarma... Solo ha cogido 40 gramos en toda la semana. Me preguntan con insistencia sobre las tomas que hace, cuánto rato está el pecho, si se queda dormida... La enfermera insiste en que no me preocupe, que volverán a vernos en dos días para ver si coge peso... Si se mantiene o pierde, empezarán las analíticas de orina. Pregunto si pudo haber un error en el peso de la semana anterior, que ya me extrañó que cogiera tanto de golpe y yo sigo notando que la niña engorda, que tiene hasta más mofletes...
  • Nuevo control de peso dos días después: Leire ha ganado 65 gramos en dos días, pesada desnuda como siempre y en la misma báscula que dos días atrás. Claramente hubo un error en la primera revisión de la niña (los pesan desnudos, sobre una toalla... pienso que con las prisas debieron pesar la toalla también). Esta vez, ya que nadie me hizo caso en la primera revisión, vuelvo a preguntar por la famosa vitamina D que he visto que están recetando a todos los recién nacidos de mi alrededor. Me pasa con la pediatra que hay en la sala de al lado para que me imprima la receta y me explica que deberá tomarla de 4 a 6 gotas diarias y ya que verán hasta cuando.
  • Revisión del mes: Volvemos con la enfermera. Vuelve a pesarla y esta vez también a medirla, vuelven a comprobar los reflejos y nos indica que tenemos que mantenerla unos minutos boca abajo sobre la cama para que ella misma vaya levantando la cabecita. Hablamos de las vacunas que no cubre la Seguridad Social. Me pregunta con quién se quedará la niña cuando empiece a trabajar. Como de momento no irá a la guardería, solo me recomienda Prevenar 13, la vacuna contra la meningitis por neumococo, aunque me comenta que existe también Rotateq, contra el rotavirus. Nosotros tenemos todo este mes para pensar seriamente qué hacemos con estas vacunas, y cuándo empezamos a ponerlas (porque con lo aprensiva que soy yo, se las pondremos... vacuno a Dante cada año y no me duele...).
Os dejo un gráfico cutre rápido del peso de Leire (no he añadido el peso que me dio la matrona ni el que se supone que estaba mal =P) y de su altura.



miércoles, 23 de julio de 2014

Trámites de nacimiento para solteras...

Yo, que soy muy inocente y que hasta hace un par de años todos los papeleos me los hacía mi mami, no podía creerme que de verdad tuviese que tramitar yo todo lo referente al nacimiento de mi hija por no estar casada... Pero así fue... Relato mi experiencia y los documentos necesarios para superar con éxito esta ardua misión para recién paridas =P

  • Inscripción en el Registro Civil. Es el primer sitio al que tenemos que ir. Y para poder inscribir a nuestro recién nacido con éxito necesitaremos:
    • DNI del padre y de la madre
    • Libro de familia (en caso de no tenerlo por no existir matrimonio en la pareja (mi caso) nos lo hacen en el momento)
    • Informe médico de maternidad 
    • Boletín estadístico (estos dos últimos documentos los entregan en el hospital... si yo no hubiese llevado una chuletita con los documentos que necesitaba me habría vuelto a casa sin ellos, porque hasta que no pregunté en admisiones nadie me dijo que lo necesitaba, así que hay que comprobar que lo tenemos todo para evitar paseos tontos).
    • "Certificado de no inscripción en el Registro Civil". Esto último no lo sabía yo, pero me lo entregaron en el hospital junto a los dos documentos anteriores y resultó que me lo pidieron en el Registro Civil. Simplemente es una nota que dice que no han inscrito al bebé.
          * Como nota, por si puede ser útil a alguien, comento que nosotros no tenemos la dirección                            actualizada en el DNI y nos tocó pasar a buscar un certificado de convivencia o un certificado de                  empadronamiento de cada uno de los padres para demostrar que convivimos en esa dirección.
  • Alta en el padrón municipal. De nuevo, necesitaremos:
    • DNI del padre o de la madre (en teoría aquí basta con que vaya uno de los dos)
    • Libro de familia
  • Solicitar la baja por maternidad en el médico de cabecera. En mi caso, este documento nos lo hace la auxiliar de ginecología. Conviene hacer una llamadita al ambulatorio o centro de atención primaria para preguntar quién os hace el trámite y si hay que pedir cita... A nosotras ya nos informaron en las clases de preparación al parto. 
  • Solicitar los certificados de empresa del padre y de la madre necesarios para tramitar las bajas por maternidad/paternidad en la Seguridad Social.
  • Trámites en la Seguridad Social. Hay que pedir cita previa. Yo lo hice a través de Internet, a partir de este enlace. Nos dan la opción de pedir cita para tramitar conjuntamente las bajas de maternidad, paternidad y la inclusión de beneficiarios. Y nuevamente, nos pedirán:
    • Para la baja por maternidad:
      • DNI de la madre
      • Libro de familia
      • Baja por maternidad que nos habrán dado en el ambulatorio.
      • Certificado de empresa de la madre
      • Solicitud de maternidad relleno que os proporcionarán allí mismo. Nosotros rellenamos este otro documento único para tramitar maternidad y paternidad en casa y lo entregamos ya relleno para ahorrar algo de tiempo.
    • Para la baja por paternidad
      • DNI del padre
      • Libro de familia
      • Certificado de la empresa del padre
      • Solicitud de maternidad relleno que os proporcionarán allí mismo. Nosotros rellenamos este otro documento único para tramitar maternidad y paternidad en casa y lo entregamos ya relleno para ahorrar algo de tiempo.
    • Afiliación del bebé
      • Libro de familia
      • Certificado de empadronamiento del bebé
      • Nº de afiliación a la seguridad social del padre o de la madre (con el que se quiera inscribir al recién nacido)
      • Solicitud de afiliación del recién nacido que os entregarán allí mismo.
  • Asignación del pediatra y la enfermera de pediatría. Otro paso que debemos realizar en el ambulatorio. No sufráis si tenéis que visitar al recién nacido y aún no tiene pediatra asignado porque han tardado en daros cita en la Seguridad Social, os visitarán igualmente. De nuevo nos pedirán:
    • Libro de familia
    • Certificado de empadronamiento
    • Solicitud de afiliación del recién nacido (que os habrán entregado en la Seguridad Social)
    • Tarjeta sanitaria (que en teoría os enviarán por correo)
  • Deducción por hacienda. Este es un tema un poco más enrevesado... Yo, como madre trabajadora, la he solicitado porque me corresponde, pero a mí me quitan muy poquito IRPF... Veremos cómo me sale la declaración de la renta el año que viene =P Este trámite se puede hacer vía telefónica (en el 901 200 345) y os pedirán los siguientes datos:
    • Nº de afiliación a la seguridad social
    • Nº de cuenta bancaria
    • *** En caso de no haber solicitado la deducción por maternidad anteriormente, os solicitarán también el importe de la casilla 620 de la declaración de la renta anterior (aunque a mí me pedían la de dos años atrás... la de 2012, vaya).
      • En caso de no tener el importe de esta casilla, como me pasó a mí (por lista), nos tocará acercarnos a una oficina de hacienda y rellenar la solicitud pertinente.
En fin, suerte que me lo estudié con tiempo y lo hicimos todo más o menos rápido... Lo que más nos retrasó fue, sin duda, que tardaran más de una semana en darnos la cita previa para la seguridad social. Espero que si alguna embarazada llega aquí, pueda resultarle útil esta información, aunque recuerdo que es para mamás solteras y tramitado todo en Barcelona (me consta que según la provincia o comunidad autónoma hay trámites que pueden variar).

Aquí un vídeo de la ardua batalla contra la burocracia... (y los funcionarios ;P)


domingo, 20 de julio de 2014

Nuestro primer mes

Realmente el tiempo pasa volando cuando hay un bebé en casa... Pasan los días sin que apenas me de cuenta. Me faltan horas en el día, no me da tiempo a hacer las tareas de casa. Si pongo una lavadora, tengo que pedirle a mi pareja que cuelgue la ropa porque la niña me reclama. Buscamos platos poco elaborados para el menú de la semana y me toca comer y cenar corriendo. Y todo con una sonrisa.

Porque a pesar de que Leire es una nena que requiere bastante atención, yo estoy encantada con mi recién estrenada maternidad... Y justo a esta hora hace un mes de nuestro primer beso (bueno, de mi primer beso, ya se entiende), de aquella sensación tan calentita en el pecho... De mis lágrimas, también calentitas... Y de la más absoluta felicidad. Y, sin embargo, esto último se repite cada día... Porque cada día es un día más viendo a mi niña crecer (por momentos!).

Estos días tengo sentimientos encontrados. Por un lado, estoy ansiosa por vivir esta nueva etapa que empieza hoy, con su primer mes de vida... y por otro lado, no puedo dejar de sentir un poco de pena por ver lo rápido que crece y cómo esos primeros y preciosos días quedan atrás. Ains...!


viernes, 4 de julio de 2014

El inicio de nuestra lactancia

Teníamos claro que queríamos intentar establecer una lactancia materna (en principio exclusiva) con nuestra recién nacida. 

Leire nació a las 23:08 del viernes 20 de junio y durante esa noche, mientras la niña lloraba desconsolada intentamos que se enganchara al pecho ayudados (pobres de nosotros) por una enfermera, que me recomendó que probáramos estiradas sobre la cama, que nos resultaría más cómodo a ambas. 

Al segundo día, conseguimos que la niña pasara de pegar tres chupetones y soltarse a engancharse y hacer tomas de 5-10 minutos. Las enfermeras insistían en que no la dejara más de 3 horas sin ofrecerle el pecho, incluso por la noche. Aunque el drama era intentar hacer que comiera durante el día... Estaba tan tan tan dormida que tuvieron que medirle el azúcar para confirmar que tuviera reservas y finalmente me dijeron que podía pasar 4-5 horas sin comer, pero que insistiera, que le quitase ropita y le tocase los pies para espabilarla.

No recuerdo cuándo aparecieron las grietas... Como digo, Leire nació un viernes y al miércoles siguiente ya estaba yo con mis pezones doloridos y aprendiendo a dar de mamar sentada guiada por mi matrona. Los jueves tenemos grupo de apoyo a la lactancia materna en mi ambulatorio... Ayer no pude ir porque tenía cita en la Seguridad Social para seguir con los trámites de nacimiento de la niña (que merecen una entrada a parte... ¬¬), espero poder acercarme esta semana y ver si finalmente corregimos la postura y eliminamos las grietas... 

Por lo demás, todo genial. La niña está cogiendo bastante peso (yo creía que incluso demasiado!) y por las noches es un lujo. Ya nos han dicho que no es necesario despertarla por la noche (a no ser que pase muchas horas sin comer). Pero se despierta ella solita sobre las 4-5 de la madrugada y de nuevo sobre las 8 de la mañana, come y vuelve a dormirse, así que encantada.


viernes, 27 de junio de 2014

Crónica de un parto anunciado

Programo esta entrada para que salte a las 23:08 horas... Porque soy una romántica y a esa hora hará una semana que mi niña vino al mundo.

Una semana, siete días, ciento sesenta y ocho horas... 

Aquella mañana nos levantamos temprano. Creo recordar que eran las 6:30 de la mañana... Mi maridito y yo nos duchamos aún con los ojos cerrados... Habíamos pasado la noche en urgencias porque la niña no se movía y nos habíamos acostado cerca de las 2 de la madrugada... Lo ideal teniendo monitores a las 8:00h de la mañana siguiente =P 
En el coche, camino al hospital, con las canastillas en los asientos traseros (nos recomiendan llevarlas a monitores por si nos quedamos ingresadas), me doy cuenta de que llevo la cartilla del embarazo, pero que no he cogido la carpetita donde llevo todos los informes con las ecografías y las analíticas... Si damos la vuelta llegamos tarde... Decidimos seguir, en todo caso siempre podemos volver a buscarla, ¿no? 

8:10h pasamos a monitores: a la matrona que me pone las correas solo le hace falta ver dos contracciones en el monitor y escucharnos explicar que he pasado la noche con contracciones cada 6 minutos y una visita a urgencias para decidir hacerme un tacto y ver cómo está la cosa. "Bueno, estás de parto". Estupendo, y yo sin carpeta.

8:30h sala de dilatación: vuelven a dejarme conectada a monitores para seguir viendo la intensidad y la frecuencia de las contracciones. Vuelve la matrona para decirme que pasarán en breve los ginecólogos a explorarme y decirme si me quedo o no ingresada.

09:50h el ingreso: tacto doble (lo único que me ha fastidiado del hospital universitario donde he dado a luz... =P) para confirmar que estoy dilatada de 4cm y con contracciones regulares. Me piden la famosa carpetita para empezar el historial... Me toca enviar a mi marido a casa a buscarla. ¿Lo malo de esto? Mi suegra, que lleva una semana en mi casa esperando que me ponga de parto... Si mi chico tiene que explicarme a mi suegra que no va a ir a trabajar y que yo no voy a volver en las próximas horas, se lo tengo que explicar yo a mi madre. Por más que insistí en que estaría horas y horas de parto se plantó allí a las 2 horas, aún sabiendo que no podría verme ni estar informada de lo que pasaba más allá de la sala de espera.

10:15h dilatando que es gerundio: una matrona residente que acaba de empezar el turno se me presenta, me cuenta que pasaremos el día juntas (termina el turno a las 21h) y me ofrece una pelota de pilates y quitarme el monitor para que pueda pasear con mi sexy bata blanca con el culete al aire por la sala de dilatación.

15:30h aparición de la otra matrona: mi chico ha aprovechado que han vuelto a colocarme los monitores y estoy tranquila para ir a comer con mi madre. Como digo, aparece mi otra matrona y me explica que misteriosamente las contracciones se han parado y que ayudaría bastante el hecho de romperme la bolsa... Acepto con resignación y creo que es el momento más doloroso que recuerdo del día. Me avisan de que me llevan a sala de partos.

16:15h oxitocina...: Definitivamente las contracciones se han parado, así que el único remedio que parece quedar es abrir el gotero de oxitocina... Me comentan que me van a entrar contracciones cada vez más frecuentes e intensas.

20:15h más oxitocina: parece que el gotero falla... después de haberme subido al máximo la oxitocina y haber cambiado el gotero, me lo desconectan durante 20 minutos para volver a empezar...

20:40h epidural: ahora sí parece que las contracciones vuelven, yo las noto con la misma intensidad que las de la noche anterior y esa mañana... La matrona me advierte de que van a subir de intesidad y frecuencia (esta vez en serio :P) y que puedo pedir epidural cuando quiera, que estoy dilatada de 7cm pero que la cosa va lenta y me sobra tiempo para ponerla. Pido que venga el anestesista (ya comenté que me daba pánico, pero estaba tan cansada que lo agradecí enormemente...).

21:30h cambio de matrona: las dos matronas que han estado conmigo todo el día terminan el turno. Llega la nueva matrona de guardia. La anterior se despide diciéndome que la niña nacerá en verano (es decir, que ya no nacerá esa noche).

22:30h aparecen las ginecólogas: somos dos embarazadas de parto en paritorios separados por un pasillo estrecho... me sacan las perneras y me levantan las piernas para decirme que estoy completa y que podemos empezar a empujar. Me mareo, me ponen oxígeno... Yo insisto en que es por el hambre (no desayuné pensando que iba a monitores y volvía a casa...) y me toman el pelo... Me dejan descansar y vuelven.

23:08h después de tres rondas de un par de pujos cada una, Leire termina de salir, sin llorar. Me la ponen en el pecho envuelta en una manta y la que rompe a llorar soy yo. No me entero de que sale la placenta (ni me acordaba de que tenía que salir) hasta que me la enseñan (una imagen bastante desagradable, pero bueno...). Hay un "pequeño" desgarro... Tienen que darme tres puntos por dentro y otros tres por fuera... Pero ya me da igual, noto que me cosen, pero solo tengo ojos para mi niña, que tiene unos ojazos oscuros que me roban el corazón al instante.

Una semana después, sentada en el sofá de mi casa con mi niña dormida en la minicuna, escribo para contar la crónica de un parto sin mucha complicación, que a mí se me pasó bastante rápido y que recuerdo con cariño por el trato recibido por parte de todo el equipo (incluido el camillero!).

Una semana un tanto amarga porque, como comentaba, tengo a mis suegros en casa... No he tenido la intimidad que yo quería y necesitaba... Esos momentos con mi hija recién nacida y mi pareja... Es lo único que me pesa, porque sé que esta semana no la voy a recuperar. Entiendo que es su nieta (la primera, además) la que ha nacido y que quieran estar con ella, pero me quedará siempre esa espinita... También me pesa que insistan con temas que ya hemos hablado y de los que he dejado clara mi opinión. No voy a ponerle chupete a mi hija (de momento) porque no quiero. La primera vez expliqué por qué. Pero ahora ya es porque no quiero... Y así con todo... En fin.

De momento estamos con lactancia materna exclusiva. La niña es un ángel desde que estamos en casa... En el hospital nos dio un par de noches entretenidas a base de llantos :P Y yo me recupero de los puntos, que me duelen aún, pero tiempo al tiempo (espero).