domingo, 3 de mayo de 2015

Feliz día de la madre

A mí tampoco me contaron lo que realmente implicaba ser madre. 

Nadie me dijo que en mi primer año como madre perdería entre 400 y 600 horas de sueño. Que me despertaría cada 2 horas para intentar volver a dormir a mi hija, que llora desconsolada en su cuna junto a mí. Que recorrería metros y metros de pasillo meciéndola y cantando canciones de cuna inventadas, porque nadie me enseñó nunca ninguna. Que jamás volvería a darme una ducha tranquila, usando mascarilla para el pelo y que depilarse se convertiría siempre en una verdadera odisea por falta de tiempo (quizás si lo hubiese sabido habría ahorrado para la depilación láser!!). Que el hecho de salir a la calle se convertiría en una carrera a contrarreloj, porque tienes que vestirte, peinarte, lavarte los dientes y ponerte las botas a la vez porque la niña está chillando como una loca en el carro, desesperada porque está quieta. Que la lactancia materna no es tan sencilla, que el llanto de un bebé puede llegar a volverte loco... Que pasaría miedo, mucho miedo. Que perdería la confianza en mí misma. Que dejaría de ser yo para ser madre. 

Pero a cambio aprendí muchas otras cosas... A cambiar pañales, que no necesitaba dormir 8 horas para llegar al final del día... Que debía ser más flexible. Que no debía tener ideas preconcebidas. Aprendí que dar el pecho no duele, que tengo leche suficiente, que es lo mejor que le podía dar a mi hija y que me daría los momentos más bonitos de mi vida. Aprendí el verdadero significado del amor incondicional y que solo necesitaría la sonrisa de mi hija para que todo hubiese merecido la pena. Que el dolor del parto realmente se olvida a los pocos minutos. Incluso me atrevería a decir que llorarás cuando tu hijo tenga 10 meses, sabiendo que, pese a que pensabas que las noches jamás acabarían, ahora sabes que está a punto de cumplir un año y que pronto será más dependiente y dejará de necesitarte tanto. 

Hoy es el día de la madre, es nuestro día, pero también el de nuestros pequeños... Porque nosotras los creamos a ellos... Pero ellos nos convirtieron en madres.



jueves, 16 de abril de 2015

Nuestra experiencia en el CDIAT

Me he encontrado, a lo largo de los meses y de muchas conversaciones con madres recientes, que muy poca gente conoce lo que es un CDIAT (Centro de Desarrollo Infantil y Atención Temprana), CDIAP en catalán. Vengo a contar nuestra experiencia, para ver si consigo que al menos las mamás de la zona que me leen, tengan constancia de este excelente servicio.

¿Qué es un CDIAT?


Los centros de desarrollo infantil y atención temprana son centros cuyo objetivo es la atención a niños de entre 0 y 6 años que presentan trastornos en su desarrollo o riesgo de padecerlos. A través de diversos profesionales, atienden a las familias, brindando apoyo, asesoramiento y diagnostico en caso de que realmente haya algún problema.



Nuestra experiencia

Todo empezó en la revisión del mes de mi hija con su enfermera y la pediatra. Es una revisión normal de niño sano, pero ambas observan que mi hija tiene tendencia a girar la cabeza siempre hacia el mismo lado y que mueve un brazo menos que el otro. Lo dejan pasar, indicándome que siga intentando que la niña duerma cada noche hacia un lado distinto (o que le vaya girando la cabecita hacia el otro lado en cada toma) para evitar la temida plagiocefalia.

En la revisión de los dos meses, la pediatra, mosqueada por la clara "lateralidad" de la niña y la falta de movimiento del brazo, decide derivarnos al traumatólogo del hospital. La enfermera, además, nos habla por primera vez del CDIAT. Nos facilita un número de teléfono y nos indica que llamemos para pedir cita después de la visita con el traumatólogo.

Visita al traumatólogo una semana después. La observan, le hacen radiografía para descartar lesiones en el brazo y nos citan para finales de mes (septiembre de 2014... mi hija tiene entonces dos meses y medio). La traumatóloga intenta tranquilizarnos: no tiene ninguna lesión, parece simplemente un retraso a nivel motriz y nos recomienda estimular ese brazo con cosquillitas para que lo introduzca en su rutina de movimientos.

Por fin, primera visita al CDIAT con la coordinadora: nos explica cómo funciona el centro... dispondremos de neuropediatra, que hará la primera visita a la niña para evaluarla, fisioterapeuta y hasta psicólogos a nuestra disposición (cuentan incluso con logopedas, trabajadores sociales y pedagogos)

La neuropediatra nos confirma su tendencia a girarse siempre hacia el mismo lado, sobretodo para dormir, nos insiste en que debemos trabajarlo cambiándola de lado y que sigamos estimulando el brazo que menos mueve. Nos asegura que no es nada patológico y que gracias a la fisioterapeuta y sus ejercicios, mejorará pronto. Tendremos que volver a hablar con ella en diciembre.

Con la fisioterapeuta empezamos a vernos cada semana, pero después de 4 o 5 visitas, pasamos a vernos quincenalmente. Pronto empezamos a notar mejoría gracias a sus ejercicios, que seguimos trabajando sobretodo en casa. La fisioterapeuta es una gran profesional que además nos pregunta por las rutinas de la niña en casa y nos asesora sobre temas tan variados como alimentación y sueño (siempre dentro de sus limitaciones), nos sentimos muy tranquilos y nos motiva resaltando los progresos de nuestra hija.

En diciembre volvemos con la neuropediatra y parece que, por fin, el desarrollo de nuestra niña a nivel motriz empieza a ser normal. Se mantiene sentada con 6 meses durante bastante rato y coordina mucho mejor sus movimientos. No tendremos que volver con ella, pero seguiremos con los ejercicios de la fisioterapeuta durante unos meses más.

Hoy es 17 de abril, mi hija cumple 10 meses dentro de 3 días y ya gatea, se pone de pie en la cuna, trepa por donde haga falta, dice papá y mamá y otras cosas que nos hacen pensar que tiene un desarrollo normal. Seguramente va más despacio que otros niños, pero es normal, y estamos tranquilos gracias al trabajo de profesionales de un servicio que yo no conocía y que a nosotros nos ha dado mucha paz. No hemos necesito psicólogo, pero lo tienen disponible porque saben que cuando a unos padres les cuentan que quizás su hijo va un poquito por detrás, a veces puede suponer un mal trago. Nosotros lo asumimos y, sobretodo, hicimos todo lo que estuvo en nuestra mano ante amigos y familiares para tratar el tema como un proceso y no como un problema. Creemos que ha sido esencial. 

No creo que este texto llegue a mucha gente, pero es una experiencia más, y sobretodo algo de difusión para que madres y padres conozcan estos centros de desarrollo infantil y atención temprana.

jueves, 9 de abril de 2015

Opinión: Minicuna Dream de Babyhome

¿Minicuna sí o no?

Yo era de las que pensaba que no. Que era un trasto más, bastante caro y que no merecía la pena para 2 o 3 meses. 

Pues como con tantas otras cosas desde que soy madre, debo tragarme mis palabras para contaros las maravillas de la minicuna que yo probado: el modelo Dream de Babyhome.

Primero, una foto, ¿no? Para que veáis el modelo del que os hablo, que estoy segura de que enseguida ubicaréis con una imagen.

Modelo Dream de Babyhome

Como decía, cambio de opinión después de estos meses (aunque en realidad solo me hicieron falta unos pocos días para darme cuenta de lo práctica que era). 

En fin, empezando a enumerar ventajas, tenemos su gran capacidad. Desde la página web de Babyhome recomiendan su uso desde los 0 a los 6 meses, y yo doy fe de que es así ;) Tengo conocidas que han tenido que sacarlos antes porque con 5 o 6 meses hay niños que son capaces de incorporarse en la minicuna e incluso levantarse, pero no ha sido nuestro caso y problemas de espacio no hay.

Algo que nos ha salvado muchas noches, ha sido el hecho de que tenga tres posiciones intercambiables. Según ponemos las patas de la minicuna, podemos elegir entre tenerla fija, con ruedas o con mecedora. En esos primeros meses donde el sueño del bebé es tan sensible, nosotros la teníamos siempre en posición mecedora (o balancín, vamos), para acompañar el sueño de nuestra pequeña.

La estructura de aluminio, la hacen ligera y de fácil transporte. Además, incluye la ropa de minicuna (una bajera transpirable y un saquito, unidos por una cremallera) y bolsa de transporte. Precisamente por esto es tan fácil de desmontar y de retirar la ropa para poder lavarla.

Y, por último, lo iba a poner como inconveniente, pero la verdad es que en comparación con otras minicunas, el precio no me parece excesivo para la calidad de Babyhome frente a otras marcas. Este modelo en concreto que yo he probado lo he visto por unos 280€...

Añado un vídeo, por si aún os queda alguna duda ;)




Como siempre, este post NO es patrocinado. Escribo mi sincera opinión sobre un artículo que he tenido la ocasión de probar. 

jueves, 19 de febrero de 2015

Opinión: Sacaleches Swing de Medela


En mi semana 30 de embarazo tuve un momento de crisis porque no sabía si comprar o no un buen sacaleches y, por supuesto, ni idea de tipo (manual, eléctrico, doble...) y ya ni hablar de marcas...!

Casi un año después, vengo a contaros que después de un gran trabajo de investigación me decanté por el modelo Swing de la marca Medela.

Medela es una marca que a mí personalmente me encanta (no me han regalado NADA, que conste (ni un triste bote de Purelan, de la que ya hablaré también)). Me encanta la imagen que dan de marca amiga de la lactancia materna (esto son romances míos). Pero bueno, el caso es que en la práctica, disponen de una amplia gama de productos de una calidad excelente.

Creo que decidí la marca antes que el tipo de sacaleches... Y luego, ¿qué? ¿Manual, eléctrico...?

Pues eléctrico, porque yo pensaba (y no me equivocaba) darle mucho uso! No quería un sacaleches para tener por si... Quería y necesitaba usarlo para crear mi propio banco de leche materna (también hablaré de ello) para la vuelta al trabajo. Así pues, eléctrico. ¿Simple o doble? Doble ya me parecía exagerado, así que simple y... por último... ¿Mini o Swing? Finalmente ganó Swing.



En fin, que después de contaros mi gran dilema, solo me queda hablar maravillas de este extractor de leche. 

Me encanta la tecnología de 2 fases que tiene: estimulación (succiones más rápidas y suaves, imitando la succión del bebé) y extracción. Se puede regular la intensidad de cada una de las fases. Es fácil de limpiar, esterilizar y montar. Venden todas las piezas por separado por si alguna se rompe (recambios) en amazon mismo. Puede funcionar a pilas o conectado a la corriente. Es pequeño, de fácil transporte y además incluye bolsa de transporte. Me consta que el servicio postventa de Medela es excepcional y obviamente cuenta con sus 2 años de garantía... 

¿Pegas? Pues como no lo he llevado al trabajo, no lo puedo garantizar, pero yo creo que lo único malo que diría de él es que no es tan silencioso como lo venden (aunque no tengo otro sacaleches eléctrico con el que comparar). Y el precio, que no es de los más baratos, pero supongo que en este caso la calidad se paga... Yo lo compré por 110€ en amazon con tetina Calma incluida. 

lunes, 9 de febrero de 2015

Lunes de Recetas #6: Compota de kiwi, pera y naranja

Sigo combatiendo el estreñimiento de mi pequeña princesa... Nunca pensé que este problema pudiera darme tantos dolores de cabeza... Mi hija tiene 7 meses y medio y yo no pensaba darle kiwi hasta el añito de vida (por miedo a las terribles alergias...). Pero como puedo prometer Y PROMETO que lo he probado TODO... Pues no me quedaban muchas más opciones... Siempre bajo el consejo de la enfermera, que fue la que me dijo el kiwi es mediterráneo, blablabla y que puedo dárselo sin problemas. A mi hija le ha sentado bien, así que añado la recetita...

Ingredientes para 4 potitos

2 kiwis
4 peras
4 naranjas

4 tarritos para envasar al vacío la compota

¿Sencillo, no? Simplemente pelamos los kiwis y las peras, los troceamos y los metemos en la olla. Exprimimos 4 naranjas, añadimos el zumo a la olla y empezamos a cocer la fruta, recomiviendo de vez en cuando. Cuando las frutas estén blanditas (yo las tuve entre 10-15 minutos a fuego bajito) o quede una mezcla espesita, las pasamos por la batidora y, aún caliente, como dije la otra vez con el mango, la repartimos en los tarritos, enroscamos bien, les damos la vuelta (es decir, ponemos los tarros boca abajo) y los dejamos enfriar un buen rato (de hecho, yo los dejo horas) para que "se haga el vacío".



viernes, 16 de enero de 2015

Congelar purés de verduras

Otra duda que a mí me surgió al empezar la alimentación complementaria era cómo ser más eficiente a la hora de preparar la comida de mi hija. Al ser tan poquita cantidad, pensé que podía compensarme hacer más cantidad y congelar el resto ;) Así lo hago yo:


  • Calculo las raciones: En primer lugar, añado las verduras que quiero hacerle. Calculo las raciones que van a salir y, en función de eso, calculo la proteína que debo añadir (de momento carne: pollo o pavo), entre 20-40gr por ración (en función del tiempo que le hayamos dado, ya sabemos que empezamos con poca cantidad y vamos aumentando). Bien, ¿no? A mí me salen unas 6-7 raciones, así que añado entre 180-200gr de pollo o pavo. 


  • Preparo las raciones: Una vez cocido todo, lo paso por la batidora (otro invento maravilloso, os hablaré de ella) y lo distribuyo en unos tuppers maravillosos. Tupper por ración. Aquí os dejo los que uso yo. Son de Nuby, donde cabe de sobras (al menos de momento!) una ración de puré y ocupan la mitad que un tupper normal de los que uso yo para otras cosas nuestras. Os dejo el enlace a amazon por si os interesa conocerlos más, para mí han sido un gran descubrimiento:




  • Preparo los tuppers: Además, como no me gusta darle a mi niña todos los días lo mismo, congelo varias combinaciones de verduras, así que, cuando voy a meter los tuppers en el congelador, les pongo una pegatina (la típica blanca de los chinos para escribir cualquier cosa) donde anoto el contenido del puré. Así queda la cosa:




  • Descongelando: Para descongelarlo, podemos hacer de dos formas, como toda la vida.
    • Si sé con anterioridad que lo necesito para el día siguiente, lo paso del congelador a la nevera la noche anterior y, por la mañana, lo saco de la nevera para que se termine de descongelar.
    • Microondas. Sin más. Si no llevan leche materna, se pueden meter directamente en el microondas hasta que se descongele ;)

  • Sirviendo: Pese a los rumores de lo mal que quedan los purés descongelados, yo solo me he encontrado con que la textura había cambiado un día. Y lo arreglé añadiendo la cucharada de aceite de oliva y volviendo a pasar 3 segundos por la batidora... No me ha vuelto a pasar, así que lo termino de calentar con el aceite de oliva en crudo y está listo para servir ;)
    • Yo congelo incluso los que llevan patata, que también hay muchos rumores y hasta gente que dice que está prohibido congelar el puré de patatas! En teoría el motivo es porque salen grumos, pero ya os digo que a mí de textura, perfectos... Y si no, vuelta de batidora ;P

jueves, 8 de enero de 2015

Manta de bebé a ganchillo

Otro de los temas que he tratado con mamás recientes ha sido el ganchillo (o crochet), así que a petición popular subo el patrón de la manta de bebé con la que arropo a mi niña en el carro :P

Aquí una fotito del punto, muy sencillo:



Y aquí el patrón. No puedo citar la fuente porque no recuerdo dónde lo encontré... Imagino que el algún álbum de Picassa, que son verdaderos tesoros en cuanto a patrones de casi cualquier cosa :P


Y aquí la puntilla de la manta, también muy sencilla de seguir.



Como veis en el resultado final, es muy facilita y queda bastante mona con un lacito de cualquier color (pese a verse amarilla en esta foto doy fe de que es en color crudo :P). De tamaño la hice bastante grandecita, como para la cuna grande de la niña, aunque a mi marido le gusta pasearla en el carrito ahora con el frío del invierno. La verdad es que es muy práctica.


domingo, 4 de enero de 2015

Propósitos de año nuevo

A lo más puro estilo Bridget Jones, como tantos otros años... He aquí mis propósitos para este año recién estrenado:


  • Perder peso: Obviamente los que me quedan del embarazo más los que ya tenía encima cuando me quedé embarazada... Con la excusa de la lactancia me he estado poniendo las botas estos seis meses y medio... Habrá que empezar a portarse bien.
  • Dejar de beber bebidas azucaradas: Es decir, dejar los refrescos para ocasiones especiales... Con el estrés del día me gusta cenar con un vaso de alguna bebida con gas (yuju), y ya parezco un globito :P
  • Volver a organizar el menú semanal: Ahora también para Leire!
  • Convertir el "trastero" en despacho/biblioteca.
  • Terminar el proyecto del recetario de fichas!

Este año me pongo muy poquitas metas, porque del año pasado no he cumplido la mitad ¬¬ Me encantaba ponerme retos de lecturas, pero como ahora lo primero es mi princesa, difícil lo veo.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Feliz año 2015

Querida hija:

Este ha sido sin duda nuestro año. El año en que has llegado a nuestro mundo para dar sentido a nuestras vidas. Qué cursi, ¿no? Pero es así, mi amor.

A pocas horas de dejar atrás cada año, me gusta repasar mentalmente los momentos más importantes. Pues, ¿sabes qué? No debe haber habido muchos momentos malos... O al menos no muy malos, porque solo me vienen a la mente momentos maravillosos a tu lado... Y eso que solo has estado aquí medio año! O no... Ya estabas aquí mucho antes de eso... Haciéndote notar con tus primeras pataditas en la tripa desde finales de este pasado mes de enero... Un parto que, pese a todo, yo recuerdo como algo maravilloso y con un cariño infinito. Nuestra primera mirada. Nuestro primer abrazo. Sentir tu calor tan húmedo. Ya lo sabes tú, no voy a aburrirte con algo de lo que he hablado tantas veces.

Estoy muy contenta este año. Poco podría haber salido mejor.

El único pequeño trago amargo es haber comprendido, también a raíz de tu llegada al mundo, quién está realmente a mi lado. Un familiar que sigo esperando que me llame para preguntarme cómo estoy (o cómo estamos, ahora que somos dos) desde que anuncié que estaba embarazada... Y una amiga, a la que también sigo esperando por ese mismo motivo. Y no me queda otra que esperar sentada, pues yo ya insistí lo suficiente en su momento. Es lo único que a día de hoy, en un momento en que me gusta hacer balance del año, me pone un poquitín triste. Puede que se hayan bajado del tren de nuestra vida, ¿verdad? 

Solo me queda repetirte de nuevo lo que te digo tantas veces a diario: te quiero, pequeña. Y vamos a empezar muy juntas este nuevo año 2015 un poco lejos de casa, pero junto a papá, al que por supuesto quiero con locura, aunque últimamente quizás no se lo he dicho tanto como debería. Ha demostrado ser un buen papá, ¿verdad? Con una paciencia infinita, tanto conmigo como contigo. Que  hasta se va a trabajar sin haber descansado! :P


lunes, 24 de noviembre de 2014

Difícil decisión: La excedencia

Escribo un poco más tranquila, pero estas dos últimas semanas han sido un caos... Un caos mental, quiero decir. He decidido (junto a mi pareja, claro) solicitar una excedencia en mi trabajo...

Ha sido una decisión muy difícil y que yo ni siquiera había pensado como una opción válida... 
Me había comprado un sacaleches, me había sacado leche y la había congelado preparadita para llevársela a mi madre cada día junto a mi niña, habíamos comprado una cuna de viaje para dejar en casa de mi madre, la había instruido en la alimentación complementaria de Leire y... finalmente, viendo que se acercaba la fecha de volver al trabajo (habiendo gastado ya el permiso de lactancia y las vacaciones de este año), la ansiedad ha crecido tanto que hemos pensado que ésta iba a ser la mejor opción.

Creo que, junto a la ansiedad por separación que claramente he experimentado, el detonante ha sido mi trabajo en sí. No es el trabajo de mi vida... No es para lo que yo he estudiado (aunque tal y como está el patio, pues es lo que tengo y lo cogí encantada) y me daba mucha pena renunciar a estos primeros momentos de mi hija por un trabajo que económicamente tampoco me compensa mucho...
Como por suerte nos lo podemos permitir, finalmente he solicitado una excedencia por cuidado de hijos de 4 meses, aunque en este tipo de excedencia no hay un período mínimo y puede prorrogarse hasta que el bebé cumple 3 años (ojo, no son 3 años de excedencia, es hasta que el niño cumple 3 años). 










SOLICITUD DE EXCEDENCIA POR CUIDADO DE HIJOS



D./Dª [NOMBRE], con Documento Nacional de Identidad [DNI], que en la actualidad desempeña el puesto de [PUESTO DE TRABAJO] en la empresa [NOMBRE DE LA EMPRESA],





SOLICITA,





al amparo del artículo 46.3 del Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores y del artículo 4 de la Ley para la Conciliación de la Vida Familiar y Laboral de las Personas Trabajadoras, excedencia por cuidado de hijos, comenzando a disfrutar de esta a partir del día [FECHA DE INICIO] hasta [FECHA DE FINALIZACIÓN]




En ..................., a 8 de noviembre de 2014






[FIRMA]

martes, 18 de noviembre de 2014

Revisión de los 4 meses de Leire

Nuevamente, llego a la consulta y me encuentro con una enfermera que no es la de mi niña ¬¬

- ¿Sigue con lactancia materna exclusiva?

- Sí.

- Estupendo, déjame el libro de salud.

La pesa, la mide, la pone de pie, la mira de refilón y da paso a las vacunas... Sin más.

Con 4 meses, mi niña pesa 5,900kg y medía 62 cm... (Se nos resisten los 6 kilitos!!)

Ha subido de percentil 15, con lo cual está el entorno (abuelas) mucho más tranquilo...

Poco más, escribo esta entrada muy tarde por falta de tiempo, pues mi princesa cumplirá 5 meses en 3 días! (Madre, cómo pasa el tiempo...)



lunes, 27 de octubre de 2014

Vacunas no financiadas

Durante el embarazo ya había escuchado hablar a otras mamás del dineral que se deja uno en vacunas... Pero la verdad es que ni siquiera me acerqué a una farmacia a preguntar por ellas hasta que me tocó ir a comprarlas para Leire.

Ninguna vacuna es obligatoria, cada familia decide si ponérselas a su bebé o no. La enfermera de mi hija, en la revisión del mes, nos habló de las dos vacunas principales y nos explicó contra qué luchaban... Ella, al no ir mi hija a la guardería en su primer año de vida, solo me recomendaba poner prevenar. Mi pareja apoyaba la moción... Pero yo, que soy hipocondríaca como yo sola, decidí (unilateralmente) ponerle también rotateq. Como siempre digo, me gasto más de 100 € en vacunar a mi perro cada año y no me duele... ¿Cómo me va a doler gastarme el dinero en las de mi niña? Me toca las narices, porque creo que deberían estar financiadas y que una familia no debería gastar en algo así, pero eso ya es otro tema.

En fin, pasemos a las vacunas en sí:

  • Rotateq: Contra el rotavirus, que provoca diarreas graves en neonatos y niños pequeños y sigue siendo causa de muchas hospitalizaciones por gastroenteritis en menores de 5 añitos. Rotateq cuesta unos 69€ (aquí, en mi pueblucho de Barcelona, al menos) y son necesarias 3 dosis. La primera puede ponerse a partir de las 6 semanas (nosotros aprovechamos para dársela en la revisión de los 2 meses) y, las dos restantes deberán estar separadas entre ellas por 4 semanas. La última debería ser administrada antes de los 6 meses. Nosotros terminaremos la semana que viene, en la revisión de los 4 meses. La peculiaridad de esta vacuna es que se administra por vía oral (que se bebe, vaya =P). 
    • Rotarix: Fue la otra opción, pero yo no la he encontrado en farmacias... Así que no sé su precio, pero en teoría y, según la enfermera de la revisión de los 2 meses (que no fue la de mi niña...) sólo eran necesarias 2 dosis.
  • Prevenar 13: Contra la enfermedad derivada del neumococo. En este caso y, como su nombre indica, la vacuna previene 13 cepas de este virus, causante de muchas infecciones, entre ellas neumonía y meningitis. El coste por dosis es de unos 78€ (no lo recuerdo exactamente, pero rozaba los 80€) y dependiendo de cuándo empecemos a administrarla a nuestros hijos, se necesitarán más o menos dosis. Se puede empezar a administrar a los 2 meses y hacerla coincidir con el resto del calendario de vacunaciones sistemáticas (a los 2, los 4, los 6 y los 12 meses). En cambio, a nosotros nos recomendaron intercalarlas... Es decir, empezar a los 3 meses y continuar a los 5, 7 y 15.
  • Varivax: Imagino que la conocemos todos porque ha dado mucho que hablar... Contra la varicela y que tengo entendido que puede ponerse al año. Hay mucha polémica con esta vacuna... Pero más aún por el hecho de haberla retirado de todas las farmacias españolas... Bastante habrá con que no te la cubra la Seguridad Social como para que encima, si la quieres, tengas que ir a buscarla (o comprarla online, que también se puede) a Andorra. Esta vacuna no es algo que tengamos en mente ponerle a la nena ahora, aunque yo lo pienso de vez en cuando y me dan ganas de conseguirla... Si bien es verdad que la varicela es una enfermedad común y que acaban pasando casi todos los niños, se escuchan algunos casos en los que se complica la enfermedad y te pone los pelos de punta... Yo la pasé con 5 años, se la pegué a mi hermano recién nacido y, el que sin duda lo pasó peor, fue mi padre, que la pasó con 32 años y estuvo malísimo. Creo que el precio de la vacuna rondaba también los 68€ y son necesarias dos dosis.
  • Vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), solo para mujeres. Me lo dejaron caer en el hospital, aunque en teoría la vacuna está destinada a niñas a partir de 12-14 años que no hayan iniciado las relaciones sexuales. Creo recordar que el precio de la vacuna rondaba los 160€ y eran necesarias 3 dosis (todo esto lo digo de memoria, no me hagáis mucho caso). Es algo que me preocupó bastante, pues este virus es el causante del cáncer de cérvix. Es, desde luego, un tema para tratar a parte y más documentada, pero aún me pilla un poco lejos para mi niña (para mí aún he leído que me puedo vacunar, pero que lo más seguro es mantener relaciones sexuales con una única pareja y, de momento, tengo pensado seguir el tratamiento =P). La dejo aquí para que conste como vacuna "de pago".

viernes, 24 de octubre de 2014

Ya ha pasado un año...

Ya ha pasado un año desde aquella mañana en la que me levanté dispuesta a descartar un embarazo, pues tenía un retraso de más de dos semanas y llevaba días encontrándome mal. Quería asegurarme de que no estaba embarazada para poder tomar Primperan, que siempre ha sido mi salvación frente a las náuseas. El día anterior me había llegado un paquetito con 10 test de embarazo que compré en lidertest por unos 10€.
Solo me hizo falta uno:


Se marcó al momento y me dio un vuelco el corazón. La verdad es que no esperábamos que viniera tan pronto... De hecho, queríamos esperar a empezar "la búsqueda oficial" después del verano 2014 (es decir, ahora). El perro habría dejado de ser tan cachorro y creímos que no nos iba de un añito. Peeeero... Yo convencí a mi maridin para dejar de poner medios ya entonces, alegando que un embarazo no suele llegar tan rápidamente como en el cine americano y que hay parejas que se tiran muchos meses de búsqueda... Pues a nosotros nos llegó a la primera. Después de ver la imagen, el sentimiento de culpa:

Estaba embarazada de casi 7 semanas (de esto me enteré más tarde...)! Me enteré tardísimo porque, como no me lo esperaba y había tenido ese mismo año una regla muy irregular, no le di importancia... Ese fin de semana, hasta bebí sangría! (Este hecho me torturó medio embarazo!) Y a principios de octubre, hasta habíamos viajado a Valencia, a la Ciudad de las Artes y las Ciencias y visitado "la sala de la electricidad", donde recomendaban esperar fuera a mujeres embarazadas y personas con marcapasos... Recuerdo haberle preguntado a mi pareja con recochineo si yo podía entrar...

En fin, una pequeña entrada, más para mí, para recordarme a mí misma que ya hace un año de mi positivo tardío, y lo rápido que pasa el tiempo... Pues un año después, ya tengo aquí conmigo (ahora mismo dormida en mi cama) una princesa que esta semana ha cumplido 4 meses...

miércoles, 15 de octubre de 2014

Calendario de vacunaciones en Cataluña 2014

La semana que viene Leire cumplirá 4 meses, así que ya hace casi dos meses que empezamos con ese inquietante mundo de las vacunas...! El calendario de vacunaciones sistemáticas de este 2014 vendría a ser algo así:

  • 2 meses: Dos pinchacitos contra un cóctel de enfermedades de lo más variado... Difteria, tétanos, tos ferina, polio, Haemophilus influenzae tipo b, hepatitis B y, por último, meningococo C.
  • 4 meses: Repetimos tooodas las anteriores, excepto la antimeningocócica C conjugada.
  • 6 meses: Repetimos las vacunas administradas a los 2 meses.
  • 12 meses: Una pausa de 6 meses para pasar a vacunar contra la hepatitis A, rubeola, sarampión y parotiditis.
  • 15 meses: De nuevo contra la enfermedad por meningococo C.
  • 18 meses: La vacuna cóctel de los 2 meses pasa a ser pentavalente (pues no incluye la antimeningocócica C conjugada ni la hepatitis B).
  • 4 años: Contra sarampión, rubeola y parotiditis.
  • 6 años: Únicamente DTPa (Difteria, tétanos y tos ferina) y hepatitis A.
  • 12 años: Antimeningocócica C conjugada y, en teoría, a los niños que no hayan pasado la varicela, se les administra también la vacuna.
  • 14 años: Y, por último, de nuevo contra el tétanos y la difteria.
Como duermo poco y soy lista como yo sola, he ido copiando las vacunas que figuran en el carnet de salud de mi hija... Sin tener en cuenta que seguramente en Internet habría mil tablas como la que tengo yo impresa... Ya que lo tengo escrito, lo dejo, pero adjunto una imagen que, en este caso, vale más que todas mis palabras! En los próximos días... Vacunas no financiadas, para completar el calendario.



martes, 7 de octubre de 2014

Revisión 2 meses de Leire

Mi princesa tiene ya 3 meses y medio, pero estos dos últimos meses no me ha dejado mucho tiempo libre, la verdad... La niña no duerme durante el día ni por casualidad (ahora lleva 25 minutos y ya es un logro!!) y por la noche se despierta muchísimo... (Qué lejos quedan aquellas primeras noches en que dormía 5 y 6 horas seguidas!). En fin, un resumen de la revisión de los dos meses.


  • Enfermera y pediatra de guardia: Al ser pleno agosto, ni la enfermera ni la pediatra que tenía mi niña asignadas estaban presentes en su revisión. Si yo ya tenía alguna queja de la pediatra de mi hija, la enfermera de guardia... una pasota total y la pediatra ni os cuento...
  • Control de peso y talla: Con 2 meses, Leire pesaba 4,500kg y medía 57 cm. Lo que significa que en un mes solo había ganado 225 gramos y había crecido 4,5 cm. Como madre primeriza (y tanto...), pregunté si no era muy poquito peso y al recibir un rotundo "no" por respuesta, lo dejé correr... Hasta la vuelta del grupo de apoyo a la lactancia materna, que "cerró" en agosto.
  • Primeras vacunas: Leire recibe sus dos primeros pinchacitos... Llora histérica por el susto, pero al cogerla en brazos se calma enseguida. Nos recomiendan darle un poquito de apiretal si le sube la fiebre o si está muy irritable... Al final, lo único que notamos es que está mucho más empalagosita.
  • Derivación al traumatólogo: En la revisión del mes, la enfermera vio que Leire tenía tendencia a girar la cabeza siempre hacia el mismo lado y en la revisión de los dos, nos contaron que efectivamente seguía con esa tendencia y que movía un brazo menos que otro... Así que nos dieron un volante para el traumatólogo, pero eso ya va en otra entrada... 

Por lo demás, todo igual, la nena cada vez más espabilada y simpática... Y preciosa, qué voy a decir yo...


viernes, 8 de agosto de 2014

El chupete: ¿amigo o enemigo?

Era mucho mucho el miedo que le tenía yo al chupete... Durante las clases de preparación al parto insistieron en que no recomendaban que el bebé usara chupete durante su primer mes de vida para lograr una lactancia materna exitosa. Pese a todo, metí dos chupetes y una cadenita en la canastilla "por si acaso". 
Obviamente, con el pánico que le tenía yo a tan vil objeto no lo usamos durante la estancia en el hospital, aunque la nena me dio dos noches de aquellas en las que acabas con un tic en el ojo y una risita histérica.
Tal era mi convencimiento que me costó varias discusiones con mi madre y mi suegra.

Pero todo cambió una noche, cuando Leire tenía poco más de dos semanas de vida... 
Creo que ya he comentado que durante las primeras semanas la lactancia no fue nada agradable... Me salieron unas grietas horribles y durante esos días dar el pecho era un infierno... Pues la niña solo se calmaba cuando estaba en pecho... Como digo, aquella fatídica noche, a las 2:30h, superada por el dolor, la desesperación y hasta por un poquito de sueño, mandé al padre de la pobre niña a coger un chupete de la cajita que había metido en uno de los cajones del armario, teniendo la creencia ya de que no los usaría en la vida. Le indiqué cómo debía esterilizarlo y minutos después volvía a nuestra habitación. Aquél chupete obró un milagro: Leire se quedó dormida en cuestión de segundos. Yo, que seguía recelosa, esperé a que el sueño fuese más profundo para quitarle el chupete de la boca y volví a guardarlo en su estuchito sagrado.

A día de hoy, la niña lleva el chupete colgado de una cadenita con su nombre que le regaló su tía y lo usamos en momentos puntuales, porque la calma muchísimo. Debo añadir también que una vez superado el problema que tuvimos con la lactancia desde el minuto uno por un mal agarre de la nena, el uso del chupete no ha provocado ningún cambio y estamos divinamente. A parte de este, el resto de inconvenientes que veo aparecen debido al uso prolongado del chupete y recomiendan quitarlo al año. 

Espero que no tengamos mayor problema para quitarlo más adelante, pues cada día noto que lo necesita menos... Generalmente para dormirse por la noche, y suele escupirlo ella sola al rato.


lunes, 28 de julio de 2014

Puerperio

No me puedo quejar, la verdad, no he tenido un postparto malo.
Solo he tenido que lidiar con "3 o 4 puntos" debido a un pequeño desgarro durante el parto. Lo escribo entre comillas porque mientras yo miraba embelesada a mi niña y buscaba desesperada la mirada de su padre, escuché a las ginecólogas murmurar entre ellas "3 o 4" por dentro... "3 o 4 por fuera..." Así que en realidad ni fueron 3 ni fueron 4, pero tampoco quise preguntar cuántos puntos me dieron... Preferí no saberlo :P
La primera noche sangré muchísimo. Tanto, que llegué a preocupar a la enfermera que me ayudó a ir al baño la primera vez "por si me mareaba por la pérdida de sangre". A partir de la mañana siguiente, todo se reguló.

Una vez en casa, lo dicho, la tirantez de los puntos, con algunos episodios de dolor pero que pude interceptar con un paracetamol cada 8 horas (tenía vía libre (y receta!) para intercalar un ibuprofeno entre paracetamoles, pero no quise abusar).
Sumo también un dolor brutal de espalda... Imagino que los dos días que pasé en la camilla del hospital pasaron factura... Y un ligero pero molesto hormigueo que nacía en la zona donde me pincharon la epidural y me recorría la espalda en diagonal hacia arriba. Curioso, pero no le di más importancia y desapareció a los pocos días.

Otro tema a tratar a parte... El peso. Estoy a 3kg de volver a lo que pesaba cuando me quedé embarazada (y ya tenía unos cuantos kg de más entonces...!). Cogí más de 15kg en el embarazo, así que haber perdido más de 12kg este mes habiendo comido todo lo que he querido, está muy bien... Ahora que la cosa está algo más tranquila y que creo que la niña puede llegar a dejarme cocinar algunos ratos, tengo que empezar a planificar los menús como antes o no bajaré de peso nunca más :P

Me tenían realmente preocupada la caída de cabello, las uñas quebradas (aunque poco me importan ahora que las llevo cortísimas por miedo a arañar a la nena) y un sin fin de cambios hormonales en mi cuerpo que nos comentaron en las clases de preparación al parto... Pero por suerte, aquí todo sigue igual.


viernes, 25 de julio de 2014

Primeras revisiones de Leire

Leire tiene hoy 35 días de vida y hemos tenido una serie de revisiones con la enfermera de pediatría y solo una con la pediatra. Antes de su primera revisión, y con solo 5 días, bajé al ambulatorio para pedir la baja por maternidad para entregarla en la Seguridad Social (trámites aquí) y, mientras esperaba a la auxiliar de ginecología, me crucé con mi matrona, que me había llevado todo el embarazo. Justamente tenía un hueco libre y me hizo pasar a su consulta para preguntarme cómo me encontraba, cómo me había ido el parto y si estaba con lactancia materna. Al ser la respuesta afirmativa, me preguntó si había tenido dificultades... Momento que aproveché desesperada para contarle lo mucho que me dolía cuando se enganchaba la niña al pecho y confesarle avergonzada que no sabía colocármela sentada, que en el hospital me habían ayudado a ponérmela estando ambas recostadas en la cama... Ella, que es una gran profesional (lleva el grupo de lactancia de mi ambulatorio) y que se desvive por nosotras, me ayudó a colocarla de forma correcta estando sentada y me trajo un cojín de lactancia (yo ya tenía el mío, pero no había tenido ocasión de probarlo) que me dio la vida. Nuestros momentos difíciles con la lactancia no acabaron ahí, pero me fue muy útil. Aprovechó para ofrecerme la posibilidad de pesarla si esperaba a que ella atendiera la visita que tenía programada. Mi niña salió del hospital el lunes 23 de junio con 3,360kg y el miércoles 25 pesaba 3,590kg (no es fiable, porque no la desnudamos del todo, pero garantizamos que al menos había estado cogiendo peso, que era lo que nos preocupaba y queríamos saber).


  • Primera revisión con enfermera y pediatra: A los 12 días de vida (una semana después de que la pesara mi matrona) tuvimos la primera revisión con la enfermera y la pediatra de la niña (aún no sabíamos que serían las "definitivas" porque no las teníamos asignadas). Control de peso y altura por parte de la enfermera y de reflejos por parte de la pediatra. Ha cogido casi 400 gramos en una semana, cosa que a mí me parece una burrada...
  • Control de peso una semana después: Me pesan a la niña y salta la alarma... Solo ha cogido 40 gramos en toda la semana. Me preguntan con insistencia sobre las tomas que hace, cuánto rato está el pecho, si se queda dormida... La enfermera insiste en que no me preocupe, que volverán a vernos en dos días para ver si coge peso... Si se mantiene o pierde, empezarán las analíticas de orina. Pregunto si pudo haber un error en el peso de la semana anterior, que ya me extrañó que cogiera tanto de golpe y yo sigo notando que la niña engorda, que tiene hasta más mofletes...
  • Nuevo control de peso dos días después: Leire ha ganado 65 gramos en dos días, pesada desnuda como siempre y en la misma báscula que dos días atrás. Claramente hubo un error en la primera revisión de la niña (los pesan desnudos, sobre una toalla... pienso que con las prisas debieron pesar la toalla también). Esta vez, ya que nadie me hizo caso en la primera revisión, vuelvo a preguntar por la famosa vitamina D que he visto que están recetando a todos los recién nacidos de mi alrededor. Me pasa con la pediatra que hay en la sala de al lado para que me imprima la receta y me explica que deberá tomarla de 4 a 6 gotas diarias y ya que verán hasta cuando.
  • Revisión del mes: Volvemos con la enfermera. Vuelve a pesarla y esta vez también a medirla, vuelven a comprobar los reflejos y nos indica que tenemos que mantenerla unos minutos boca abajo sobre la cama para que ella misma vaya levantando la cabecita. Hablamos de las vacunas que no cubre la Seguridad Social. Me pregunta con quién se quedará la niña cuando empiece a trabajar. Como de momento no irá a la guardería, solo me recomienda Prevenar 13, la vacuna contra la meningitis por neumococo, aunque me comenta que existe también Rotateq, contra el rotavirus. Nosotros tenemos todo este mes para pensar seriamente qué hacemos con estas vacunas, y cuándo empezamos a ponerlas (porque con lo aprensiva que soy yo, se las pondremos... vacuno a Dante cada año y no me duele...).
Os dejo un gráfico cutre rápido del peso de Leire (no he añadido el peso que me dio la matrona ni el que se supone que estaba mal =P) y de su altura.



miércoles, 23 de julio de 2014

Trámites de nacimiento para solteras...

Yo, que soy muy inocente y que hasta hace un par de años todos los papeleos me los hacía mi mami, no podía creerme que de verdad tuviese que tramitar yo todo lo referente al nacimiento de mi hija por no estar casada... Pero así fue... Relato mi experiencia y los documentos necesarios para superar con éxito esta ardua misión para recién paridas =P

  • Inscripción en el Registro Civil. Es el primer sitio al que tenemos que ir. Y para poder inscribir a nuestro recién nacido con éxito necesitaremos:
    • DNI del padre y de la madre
    • Libro de familia (en caso de no tenerlo por no existir matrimonio en la pareja (mi caso) nos lo hacen en el momento)
    • Informe médico de maternidad 
    • Boletín estadístico (estos dos últimos documentos los entregan en el hospital... si yo no hubiese llevado una chuletita con los documentos que necesitaba me habría vuelto a casa sin ellos, porque hasta que no pregunté en admisiones nadie me dijo que lo necesitaba, así que hay que comprobar que lo tenemos todo para evitar paseos tontos).
    • "Certificado de no inscripción en el Registro Civil". Esto último no lo sabía yo, pero me lo entregaron en el hospital junto a los dos documentos anteriores y resultó que me lo pidieron en el Registro Civil. Simplemente es una nota que dice que no han inscrito al bebé.
          * Como nota, por si puede ser útil a alguien, comento que nosotros no tenemos la dirección                            actualizada en el DNI y nos tocó pasar a buscar un certificado de convivencia o un certificado de                  empadronamiento de cada uno de los padres para demostrar que convivimos en esa dirección.
  • Alta en el padrón municipal. De nuevo, necesitaremos:
    • DNI del padre o de la madre (en teoría aquí basta con que vaya uno de los dos)
    • Libro de familia
  • Solicitar la baja por maternidad en el médico de cabecera. En mi caso, este documento nos lo hace la auxiliar de ginecología. Conviene hacer una llamadita al ambulatorio o centro de atención primaria para preguntar quién os hace el trámite y si hay que pedir cita... A nosotras ya nos informaron en las clases de preparación al parto. 
  • Solicitar los certificados de empresa del padre y de la madre necesarios para tramitar las bajas por maternidad/paternidad en la Seguridad Social.
  • Trámites en la Seguridad Social. Hay que pedir cita previa. Yo lo hice a través de Internet, a partir de este enlace. Nos dan la opción de pedir cita para tramitar conjuntamente las bajas de maternidad, paternidad y la inclusión de beneficiarios. Y nuevamente, nos pedirán:
    • Para la baja por maternidad:
      • DNI de la madre
      • Libro de familia
      • Baja por maternidad que nos habrán dado en el ambulatorio.
      • Certificado de empresa de la madre
      • Solicitud de maternidad relleno que os proporcionarán allí mismo. Nosotros rellenamos este otro documento único para tramitar maternidad y paternidad en casa y lo entregamos ya relleno para ahorrar algo de tiempo.
    • Para la baja por paternidad
      • DNI del padre
      • Libro de familia
      • Certificado de la empresa del padre
      • Solicitud de maternidad relleno que os proporcionarán allí mismo. Nosotros rellenamos este otro documento único para tramitar maternidad y paternidad en casa y lo entregamos ya relleno para ahorrar algo de tiempo.
    • Afiliación del bebé
      • Libro de familia
      • Certificado de empadronamiento del bebé
      • Nº de afiliación a la seguridad social del padre o de la madre (con el que se quiera inscribir al recién nacido)
      • Solicitud de afiliación del recién nacido que os entregarán allí mismo.
  • Asignación del pediatra y la enfermera de pediatría. Otro paso que debemos realizar en el ambulatorio. No sufráis si tenéis que visitar al recién nacido y aún no tiene pediatra asignado porque han tardado en daros cita en la Seguridad Social, os visitarán igualmente. De nuevo nos pedirán:
    • Libro de familia
    • Certificado de empadronamiento
    • Solicitud de afiliación del recién nacido (que os habrán entregado en la Seguridad Social)
    • Tarjeta sanitaria (que en teoría os enviarán por correo)
  • Deducción por hacienda. Este es un tema un poco más enrevesado... Yo, como madre trabajadora, la he solicitado porque me corresponde, pero a mí me quitan muy poquito IRPF... Veremos cómo me sale la declaración de la renta el año que viene =P Este trámite se puede hacer vía telefónica (en el 901 200 345) y os pedirán los siguientes datos:
    • Nº de afiliación a la seguridad social
    • Nº de cuenta bancaria
    • *** En caso de no haber solicitado la deducción por maternidad anteriormente, os solicitarán también el importe de la casilla 620 de la declaración de la renta anterior (aunque a mí me pedían la de dos años atrás... la de 2012, vaya).
      • En caso de no tener el importe de esta casilla, como me pasó a mí (por lista), nos tocará acercarnos a una oficina de hacienda y rellenar la solicitud pertinente.
En fin, suerte que me lo estudié con tiempo y lo hicimos todo más o menos rápido... Lo que más nos retrasó fue, sin duda, que tardaran más de una semana en darnos la cita previa para la seguridad social. Espero que si alguna embarazada llega aquí, pueda resultarle útil esta información, aunque recuerdo que es para mamás solteras y tramitado todo en Barcelona (me consta que según la provincia o comunidad autónoma hay trámites que pueden variar).

Aquí un vídeo de la ardua batalla contra la burocracia... (y los funcionarios ;P)


domingo, 20 de julio de 2014

Nuestro primer mes

Realmente el tiempo pasa volando cuando hay un bebé en casa... Pasan los días sin que apenas me de cuenta. Me faltan horas en el día, no me da tiempo a hacer las tareas de casa. Si pongo una lavadora, tengo que pedirle a mi pareja que cuelgue la ropa porque la niña me reclama. Buscamos platos poco elaborados para el menú de la semana y me toca comer y cenar corriendo. Y todo con una sonrisa.

Porque a pesar de que Leire es una nena que requiere bastante atención, yo estoy encantada con mi recién estrenada maternidad... Y justo a esta hora hace un mes de nuestro primer beso (bueno, de mi primer beso, ya se entiende), de aquella sensación tan calentita en el pecho... De mis lágrimas, también calentitas... Y de la más absoluta felicidad. Y, sin embargo, esto último se repite cada día... Porque cada día es un día más viendo a mi niña crecer (por momentos!).

Estos días tengo sentimientos encontrados. Por un lado, estoy ansiosa por vivir esta nueva etapa que empieza hoy, con su primer mes de vida... y por otro lado, no puedo dejar de sentir un poco de pena por ver lo rápido que crece y cómo esos primeros y preciosos días quedan atrás. Ains...!